Investigación por maltrato animal a un caballo extremadamente desnutrido en La Rioja
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ha puesto bajo la lupa a un hombre de 41 años, sospechoso de haber cometido un delito de maltrato animal tras el abandono de un caballo en condiciones de extrema desnutrición en el municipio de Lagunilla del Jubera.
Además, se han tramitado infracciones administrativas contra los anteriores propietarios del equino, dos varones de 52 y 59 años, residentes en Vitoria, quienes están implicados en la violación de normativas relacionadas con la identificación y trazabilidad de animales, según informó la Guardia Civil.
La investigación se inició gracias a un aviso de un ciudadano que alertó sobre un caballo que parecía estar abandonado. Los agentes de Seprona, acompañados por un veterinario oficial del Gobierno de La Rioja, se desplazaron al lugar para verificar la situación del animal.
Durante la evaluación veterinaria, se determinó que el caballo presentaba caquexia generalizada, un grave estado de desnutrición, además de debilidad extrema y pérdida casi total de masa muscular y grasa corporal. También se observó una herida circular en el cuello, indicativa de la posible extracción violenta de su microchip identificativo, lo que podría haber sido un intento de dificultar su identificación.
A pesar de las circunstancias, los especialistas pudieron leer el microchip, lo que facilitó la identificación del caballo y de su propietario original. La investigación reveló que el dueño inicial había vendido el caballo a un segundo individuo, quien a su vez lo transmitió a un tercero a través de un intermediario, sin seguir los registros y obligaciones requeridos por la ley.
El último tenedor del animal, residente en Ribafrecha, ha sido investigado por el presunto delito de maltrato animal por abandono, mientras que los propietarios anteriores enfrentan las infracciones administrativas correspondientes.
Como resultado, el caballo fue incautado y se decidió su traslado a una explotación en Villamediana de Iregua, donde un responsable se ofreció a cuidar de su transporte, alimentación y atención veterinaria, además de seguir el protocolo de aislamiento preventivo.
Actualmente, el caballo se encuentra bajo cuidados especializados a la espera de que la autoridad judicial decida su futuro. Las diligencias del Seprona han sido entregadas a la autoridad judicial y las infracciones administrativas han sido remitidas al Gobierno de La Rioja. EFE




Publicar comentario