El juicio por la presunta filtración de exámenes de la OPE de Osakidetza llega a su fin
En el marco del juicio que investiga la posible filtración de exámenes durante la prueba de cirugía plástica de la OPE de Osakidetza, los dos acusados han defendido su inocencia al rechazar cualquier implicación en la divulgación de las preguntas. Este miércoles, en la Audiencia de Álava, se escucharon las declaraciones de ambos y las conclusiones de las partes.
Los procesados son un médico, que en su momento ejercía como jefe del servicio de cirugía plástica en el Hospital Donostia, y su nuera, quien también era opositora. Durante el juicio, se reveló que la opositora respondió correctamente a 44 de las 46 preguntas elaboradas por su suegro, mientras que de la otra mitad, apenas acertó 24.
El doctor, al explicar su participación, indicó que había renunciado a ser parte del tribunal examinador debido a que su nuera se estaba presentando. Sin embargo, tras recibir una llamada del IVAP, accedió a preparar las preguntas por la premura del trabajo. Aseguró que comunicó la situación y que no hubo intención de favorecer a su nuera, aunque admitió haber incluido un número considerable de preguntas sobre cirugía plástica infantil, área en la que ella tenía experiencia.
Por su parte, la opositora negó conocer las preguntas antes de la prueba, expresando que su decisión de renunciar llegó tras una reunión el día del examen, donde sintió presión por parte de los directivos de Osakidetza. «Me acojoné», confesó, y añadió que desde entonces su relación con la institución se ha vuelto complicada, hasta el punto de que se encuentra alejada de la sanidad pública.
La fiscalía sostiene que el médico incurrió en un delito de revelación de secretos que perjudica a la causa pública y busca una condena de dos años de prisión. En cuanto a la opositora, se enfrenta a un año de prisión bajo la acusación de un delito de revelación de secretos en grado de tentativa. Aunque la fiscal admitió que no hay pruebas directas de que se le entregaran las preguntas, considera que el desempeño de la opositora en el examen es un indicio suficiente de que pudo haber una irregularidad.
Las acusaciones de los sindicatos LAB y ELA han solicitado penas superiores, mientras que las defensas han abogado por la absolución. El juicio se ha dado por concluido y se espera la sentencia.




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