Compensación a un operario trasladado a Vitoria
El Servicio Vasco de Empleo, conocido como Lanbide, ha sido condenado a pagar la suma de 17.260 euros a un orientador laboral que, tras 25 años trabajando en una oficina de San Sebastián, fue reubicado en Vitoria. Esta decisión se tomó después de que otro empleado, que contaba con el Perfil Lingüístico 3 de euskera, ocupase su puesto durante un proceso de consolidación de empleo.
En una resolución del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), se analizó el recurso presentado por el afectado, quien había sido declarado como personal laboral indefinido no fijo en 2016. Este trabajador reclamó compensación por los daños y los gastos ocasionados por la mudanza a Vitoria, alegando un abuso de temporalidad en su relación laboral con Lanbide.
El litigio se inscribe en el marco de un proceso de consolidación de empleo que tuvo lugar en 2022, donde el demandante participó tras ser incluido en las bolsas de trabajo del Gobierno Vasco. En este proceso, se ofreció el puesto que había ocupado en San Sebastián, pero fue adjudicado a otra persona que cumplía con el requisito de euskera que él no poseía.
La sentencia precisa que, a raíz de esta situación, se le asignó una nueva posición en una oficina de Vitoria que, a diferencia de su anterior cargo, no requería un perfil lingüístico específico. El TSJPV considera que existe un derecho a compensar al demandante por el cambio que ha sufrido a causa de la decisión de la Administración, que le obligó a trasladarse a otra ciudad.
El tribunal también concluye que el abuso de temporalidad generó una incertidumbre en la situación laboral del afectado, lo que justifica la indemnización. Además, se sostiene que la Administración incumplió el principio de seguridad jurídica al mantenerlo en un cargo y lugar que no podían concretarse de manera fija, lo que le llevó a una situación complicada.
La resolución subraya que, a pesar de que el demandante había demostrado su capacidad y cualificación durante su tiempo de servicio, no pudo acceder a un puesto por no contar con el perfil lingüístico requerido, generando un desajuste que no es atribuible a él. Por este motivo, Lanbide ha sido condenado a indemnizarlo con la mencionada cantidad, más los intereses legales correspondientes. Sin embargo, hay un voto particular en la sentencia que propone reducir la indemnización a 8.666 euros.




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