Sentencia de cadena perpetua por el brutal crimen de una adolescente en 1982
SONOMA COUNTY, California (TCN) — Un hombre ha sido condenado a cadena perpetua por el **asalto sexual** y **homicidio** de una menor de 13 años en 1982.
El 23 de mayo de ese año, Sarah Geer dejó la casa de una amiga y se encontró con James Unick, ahora de 64 años, cerca de un callejón en un vecindario. Fue allí donde él la **agredió sexualmente** y luego la **estranguló** con sus propios pantalones cortos; su cuerpo fue descubierto al día siguiente por un bombero.
El caso quedó sin avances durante años hasta que en 2003 se logró obtener un **perfil de ADN** a partir de las pruebas recogidas en la escena del crimen. Sin embargo, esta información no coincidía con ningún sospechoso y el caso se estancó nuevamente hasta 2021, cuando el FBI reanalizó la muestra y la vinculó a uno de cuatro hermanos, entre ellos, Unick.
Los investigadores comenzaron a vigilar a Unick y lograron recoger un cigarrillo que él había descartado para analizarlo. El **ADN** encontrado en el cigarrillo coincidió con el perfil creado y también con el ADN presente en las pruebas del lugar del crimen, incluyendo la ropa interior de Geer. Unick fue detenido en julio de 2024 y en febrero fue declarado culpable de asesinato, además se confirmó que había cometido **asalto sexual** durante el crimen.
La Oficina del Fiscal de Distrito de Sonoma informó que Unick fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional el 10 de julio. Durante el juicio, se presentó la declaración de Unick en la que afirmaba que Geer lo había **provocado** en una sala de juegos; él sostenía que habían tenido un encuentro consensuado y luego la dejó de vuelta en el lugar.
La jueza Laura Passaglia comentó sobre la sentencia, resaltando la “**audacia** de Unick al culpar a la niña por lo ocurrido”, según lo informado por el fiscal del distrito.
Un **memorial en línea** para Geer la describe como una chica alta y hermosa que cursaba séptimo grado. En el momento de su trágica muerte, vivía con su madre soltera, que estaba esforzándose por convertirse en enfermera registrada.
La Fiscal de Distrito, Carla Rodríguez, manifestó que “ninguna sentencia puede reparar lo que se le arrebató a esta niña ni borrar el dolor que su familia ha llevado durante 44 años. Hoy, con la imposición de esta cadena perpetua, esta acusación llega a su fin y el acusado será responsabilizado por los horrendos crímenes de los cuales el jurado lo declaró culpable. Recordamos a una niña de 13 años cuya vida fue truncada y esperamos que esta sentencia brinde algo de paz a quienes han esperado tanto tiempo”.




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