La Policía Nacional desvela los detalles espeluznantes del crimen y desmembramiento de Santos Conrado Peñín

La Policía Nacional desvela los detalles espeluznantes del crimen y desmembramiento de Santos Conrado Peñín

Detenido guía a la policía hasta las partes desmembradas del cadáver de Santos Conrado en El Villar

La Policía Nacional va recomponiendo el macabro puzzle del crimen y el descuartizamiento de Santos Conrado Peñín y al mismo tiempo localizando las partes desmembradas del cadáver, esparcidas en bolsas por el barrio felguerino de El Villar. Ayer por la tarde, el detenido, José Javier R. E., guiaba a los investigadores hasta las manos y los muslos de la víctima. Se habría recuperado de esta forma prácticamente el cuerpo completo del hombre de 71 años que fue asesinado de tres puñaladas en el tórax, según reveló la autopsia que los forenses practicaron tras hallar el viernes esa parte del cuerpo. Fue una de las primeras en aparecer, junto a las partes bajas de las piernas.

Según ha podido saber EL COMERCIO, los agentes habrían recuperado el arma homicida: un cuchillo de grandes dimensiones con el que presuntamente consumó el crimen aproximadamente seis días antes de que empezasen a aparecer los restos mortales. Las investigaciones apuntan a que durante días se dedicó a mutilar el cadáver en la vivienda en la que la víctima le alquiló una habitación hace escasos tres meses. Lo habría hecho con un objeto cortante, desmenuzando el cadáver para luego ir trasladando las distintas bolsas en un carretillo y diseminarlas por las inmediaciones de la casa ubicada en la calle Joaquín Costa. No habría ido muy lejos para deshacerse del cadáver. Tampoco disimuló mucho a la hora de transportarlo, ya que varios vecinos declararon a la Policía Nacional que lo habían visto llevando bultos, con el carretillo y apoyado en la muleta que tiene.

Desavenencias económicas

Las primeras averiguaciones apuntan a que entre la víctima y el presunto asesino había desavenencias económicas motivadas por temas relacionados por la venta y el consumo de sustancias estupefacientes. Habría sido ese el motivo del crimen.

Ayer un amplio dispositivo policial regresó al barrio en busca de nuevos restos de Santos Conrado. Participaron perros expertos en búsqueda y localización de restos humanos (R. E. H. U.) llegados desde la Comisaría General, de Madrid. Entre ellos un braco alemán que participó en importantes operaciones, como la búsqueda en Ceuta del niño Mohamed, entre otras muchas.

Mientras se realizaba la búsqueda fuera, la Policía Científica realizaba una inspección de la vivienda y en el patio trasero, donde al parecer lo descuartizó. Al parecer, el agresor pudo haber intentado limpiar a fondo los restos del crimen y del posterior descuartizamiento. El arrestado pasará en la mañana de hoy a disposición del juzgado de Instrucción número 2 de Langreo.


Búsqueda con perros detectores de restos humanos llegados de Madrid

La mañana de ayer fue intensa, pues se buscaban tanto pruebas como, principalmente, las partes que aún no habían sido localizadas del cuerpo del fallecido. Agentes de la UDEV de la Jefatura Superior de Policía de Asturias y también perros de la Unidad Canina de la Comisaría General especializados en detección de personas fallecidas, así como drones, peinaron durante todo el día los barrios de El Villar y Urquijo. Y también las inmediaciones de las vías de tren. Empezaban sobre las 11 de la mañana por la parte superior a la huerta donde se localizó el viernes la primera bolsa con restos, con las dos piernas mutiladas a la altura de la rodilla. Para ello se contó con la colaboración de ‘Viena’, una perra experta en este tipo de trabajos. La búsqueda se extendió a zonas cercanas. Incluso se solicitó que personal del Ayuntamiento de Langreo apoyase los trabajos desbrozando algunas zonas donde los matorrales se han apropiado de lo que antaño eran zonas verdes de un barrio en la actualidad visiblemente descuidado por los propietarios de muchos solares. En las primeras horas de la tarde la búsqueda se trasladaba al barrio de Urquijo y se producían nuevos hallazgos con la colaboración del presunto asesino, quien indicó dónde había arrojado las bolsas con los muslos y las manos del que fuera su casero. Los trabajos estuvieron apoyados por los agentes de la Policía Judicial y de la Científica en el interior de la vivienda, en el número 30 de la calle Joaquín Costa, donde supuestamente sucedieron los hechos entre el 15 y el 18 de este mes. En ella también se cree que se produjo el desmembramiento del cuerpo ya sin vida, tras recibir varias puñaladas en el torso, de Santos Conrado. Resultó extraño que a pesar del alto despliegue policial, como viene ocurriendo desde el pasado viernes, los vecinos de la zona no mostraban interés por lo que estaba ocurriendo al lado de sus viviendas. «No nos gusta salir sólo por cosas malas, hasta hace poco este barrio era tranquilo, pero la droga nos marginó», apuntaba visiblemente enfadada una de las vecinas cuando regresaba de hacer la compra. Algunos de estos vecinos tienen la próxima semana una cita con los responsables de la investigación del macabro crimen, ya que deberán ir a identificar y ratificar su declaración sobre los movimientos que vieron hacer a José Javier R. E., los días antes de ser localizados los primeros restos del cadáver descuartizado de su casero. Lo vieron transportando un carrito con bultos. También les dijo que Santos estaba en el hospital y luego que «lo habían secuestrado unos rusos».

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