Una granada sin detonar en la Platja Llarga de Tarragona
Un mortero de la guerra Civil española fue desactivado por la Guardia Civil en la playa Llarga de Tarragona, después de recibir una alerta de la Guàrdia Urbana de la ciudad. El artefacto explosivo, que permaneció intacto en el fondo del mar durante más de 80 años, tenía casi medio metro de longitud.
El Centro Operativo de Servicios (COS) puso en marcha el protocolo correspondiente y movilizó al equipo de desactivación de Explosivos (EDEX) de la Comandancia. Una vez en el lugar, los miembros del EDEX examinaron la granada, que se encontraba a unos 8 metros de la arena y a una profundidad de cerca de 80 centímetros. El artefacto era un mortero del sistema «Valero» de calibre 81 mm del modelo 1933, que aún no había explotado. Se estima que este tipo de morteros puede ser lanzado desde una distancia superior a los 2 kilómetros.
La granada, sumergida en el mar, se encontraba en un estado avanzado de degradación debido a la oxidación, aunque su carga explosiva estaba intacta. El equipo EDEX de la Guardia Civil se encargó de retirarla y trasladarla a un lugar seguro, generalmente canteras de piedra, para proceder a su posterior destrucción.




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