En la calle Julián Gayarre, en el corazón del barrio de la Milagrosa, un incendio ha encendido las alarmas. Este 2 de octubre, un vecino que regresaba a su hogar se topó con llamas surgiendo de una bajera, y el humo empezaba a hacerse notar desde el exterior, lo que lo llevó a contactar al 112.
Alrededor de las 13:30 horas, el vecino alertó a los servicios de emergencia sobre un fuego desatado en un local que, durante años, albergó una sucursal de Caja Laboral, y que recientemente había sido ocupado por un grupo de personas.
En respuesta al aviso, se movilizaron bomberos y agentes de la Policía Municipal de Pamplona. Los equipos de emergencia lograron controlar las llamas y confirmaron que no había nadie en el interior, lo cual era la principal inquietud del vecino que había hecho la llamada.
El incendio causó serios daños en la bajera. Tras la intervención, el lugar fue sellado y protegido con puertas antiokupa, impidiendo el acceso a quienes habían estado utilizando el espacio.
Preocupación del vecino al descubrir el fuego
El vecino que dio la alerta se encontró con la alarmante escena al llegar a casa, sin saber si había personas atrapadas entre el humo y las llamas. «Salía fuego del copetín y también salía humo», relató sobre los momentos iniciales, expresando la angustia no solo por los daños materiales, sino también por la posibilidad de que alguien estuviese dentro.
Finalmente, los servicios de emergencia confirmaron que el local estaba vacío en ese instante. «Se ha quemado de arriba a abajo», comentó el vecino tras ver la magnitud de lo ocurrido, que dejó el antiguo establecimiento bancario clausurado y sin acceso desde la calle.
Las quejas vecinales previas al incendio
Este incendio no fue un incidente aislado; ya había generado inquietud entre los residentes de la zona de Pamplona. Los problemas con la bajera habían sido denunciados en varias ocasiones por los vecinos. Según un reporte del 18 de septiembre en Navarra.com, la ocupación del antiguo local de Caja Laboral había suscitado quejas sobre la convivencia con las personas que allí se encontraban.
El vecino que reportó el incendio afirmó que los conflictos habían persistido en los días previos. «Toda la semana estaban como locos, con broncas por la noche dentro del local», relató, añadiendo que durante las mañanas se escuchaban discusiones y objetos siendo arrojados.
Sellado del local tras el incidente
Un aspecto que había preocupado a los residentes era el acceso a servicios básicos en una bajera ocupada. El mismo vecino indicó que quienes estaban dentro «cogían luz y agua por la jeta». Tras el incendio, el panorama del establecimiento ha cambiado drásticamente. «Ahora la Policía ha sellado el local», afirmó el residente que alertó a los servicios de emergencia.
Las personas que solían utilizar la bajera ya no pueden acceder al interior tras el sellado con protecciones antiokupa. Algunos vecinos han notado que varios de ellos permanecieron en los alrededores de la calle después del incidente.
Este incendio ha cerrado, al menos por ahora, la puerta a una bajera cuya ocupación había generado descontento entre los vecinos en las últimas semanas, dejando el antiguo local bancario cerrado tras la intervención de los servicios de emergencia y el sellado posterior.




Publicar comentario