Hallan a canónigo emérito de la Catedral de Valencia estrangulado en su domicilio del casco antiguo

Hallan a canónigo emérito de la Catedral de Valencia estrangulado en su domicilio del casco antiguo

Hallan estrangulado a un canónigo de la Catedral de Valencia

Un espeluznante crimen ha ocurrido en pleno casco antiguo de Valencia. El cuerpo sin vida del sacerdote Alfonso López Benito, un canónigo emérito de la Catedral de Valencia, fue descubierto ayer en su domicilio con signos de estrangulamiento y otros indicios de un crimen.

El macabro hallazgo fue realizado por el portero del edificio y un amigo del religioso, quienes decidieron entrar en la vivienda ante la ausencia de respuestas por parte del sacerdote a sus llamadas. Al encontrar al canónigo vestido y acostado en su dormitorio, ambos hombres se vieron envueltos en terror y llamaron de inmediato al 091.

Las primeras investigaciones revelan que el cuerpo estaba frío y rígido, lo que indica que el religioso podría haber fallecido varios días antes. Aunque no se hallaron heridas sangrantes, los investigadores sospechan que fue asfixiado.

La casa se encontraba con la calefacción encendida, lo cual añade un elemento de misterio al caso. El portero del edificio proporcionó a las autoridades un mensaje de WhatsApp que había recibido días atrás, en el cual el canónigo mencionaba asuntos personales que lo llevarían a ausentarse durante una semana. Esto habría hecho que nadie echara en falta al sacerdote, quien tenía una excelente relación con el portero y solía participar en la procesión de San Vicente Mártir cada año.

El acceso a la vivienda no presentaba signos de forzamiento, lo que apunta a que el autor del crimen conocía a la víctima. Esto llevó a los investigadores a sospechar de un posible móvil personal detrás del trágico suceso.

El equipo de Policía Científica y agentes del Grupo de Homicidios se trasladaron al lugar del crimen tras recibir el aviso. Realizaron una minuciosa inspección en la vivienda en busca de huellas y otros indicios que pudieran revelar al autor del homicidio. Sin embargo, sorprendentemente, no se encontraron signos de revuelta.

Las primeras pesquisas revelan que el autor del crimen pudo haber utilizado el teléfono móvil del canónigo en los últimos días para enviar mensajes a personas conocidas, tratando de simular que el sacerdote seguía con vida. Este detalle añade un elemento de engaño y confusión a la investigación.

Vecinos del edificio informan que la víctima había recibido amenazas hace dos años, supuestamente de un joven que exigía el pago de una deuda. Preocupados por el comportamiento agresivo del individuo en aquel entonces, los residentes habían manifestado su inquietud por este incidente.

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