Trágico accidente en el Pirineo oscense
Richard Muñoz Ruiz, de 50 años y vecino de Pamplona, perdió la vida este fin de semana luego de sufrir una caída en la zona de Culfredas, en el Pirineo oscense, un conjunto montañoso de alta dificultad ubicado en el término municipal de Gistaín (Huesca). Lamentablemente, otros alpinistas navarros han encontrado el mismo destino en la montaña.
El cuerpo del montañero fue descubierto este lunes al mediodía por la Guardia Civil, después de que no se presentara a trabajar en el colegio Salesianos de Pamplona, donde ejercía como profesor de Formación Profesional. La familia, al no recibir noticias suyas, alertó a los servicios de emergencia, quienes iniciaron la búsqueda en el área donde planeaba realizar la ruta.
El operativo de rescate, conformado por el Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de Boltaña y la unidad aérea de la Guardia Civil, halló el cuerpo sin vida en una ladera de nieve y roca en la cara sur de la cresta de Culfredas, a una altitud superior a 3.000 metros. Muñoz Ruiz habría caído aproximadamente 300 metros. El cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Huesca para la autopsia.
Richard Muñoz, un montañero experimentado, era un apasionado del alpinismo, el esquí y la bicicleta de montaña. Había recorrido distintas rutas en la Península y la Cordillera Blanca de Perú. Ingeniero Industrial por la UPNA, trabajó en Fluitecnick antes de dedicarse a la enseñanza en Salesianos, impartiendo materias como Automatismos Industriales, Neumática y Electrónica.
La zona donde ocurrió el accidente, conocida como montes Batoua, sirve de frontera natural entre España y Francia y es considerada un terreno desafiante, reservado para montañeros con experiencia.




Publicar comentario