Alerta por contagios de enfermedades transmitidas por el mosquito tigre en Euskadi
En este año, Euskadi ha documentado un total de 37 casos importados de enfermedades asociadas al mosquito tigre, de los cuales 6 corresponden a la provincia de Álava, según el último informe del departamento de Salud. Este insecto, conocido por su capacidad de transmitir enfermedades como el dengue, zika y chikungunya, se encuentra en su fase más activa, gracias a las altas temperaturas que caracterizan la temporada.
Con el otoño a la vista, Euskadi experimenta un clima cálido que favorece la proliferación de este mosquito, cuyo aumento poblacional podría extenderse hasta mediado de noviembre, dependiendo de las condiciones meteorológicas. Aunque los riesgos de contagio en la comunidad son mínimos, se han reportado estas infecciones en personas que contrajeron las enfermedades en áreas con reconocimiento de transmisión fuera de la comunidad autónoma.
Este año, la distribución de casos indica que Bizkaia ha sido la más afectada con 23 casos, seguida de Gipuzkoa con 8, y Álava con sus 6 contagios. Este aumento representa un incremento de siete casos en comparación con el total contabilizado durante el año anterior.
Desde que el mosquito tigre se detectó en 2014, Euskadi no ha reportado ningún contagio autóctono. Para gestionar esta especie invasora, el Departamento de Salud colabora con Neiker y los ayuntamientos vascos, realizando un monitoreo exhaustivo a través de muestreos. Se han instalado trampas en áreas urbanas y periurbanas para estimular la oviposición de las hembras, lo que permite estudiar su distribución.
Desde el inicio de la campaña de control en julio hasta la fecha, se han analizado más de 3,300 ovitrampas en 47 municipios. Los hallazgos recientes indican que el mosquito tigre está presente en 120 localidades vascas, un notable aumento desde los 90 municipios registrados en noviembre de 2025.
Este mosquito, que se distingue por su color negro y las características líneas blancas en su cabeza y tórax, es más activo durante el día y puede picar repetidamente. Sus picaduras son a menudo dolorosas, por lo que se recomienda limpiarlas con agua y jabón, aplicar frío para aliviar la inflamación y el picor, y evitar rascarse para prevenir infecciones. En caso de reacciones severas o dificultad respiratoria, es vital buscar atención médica. EFE




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