El Alavés se encuentra en un momento mágico, avanzando a gran velocidad, cargado de energía, alegría y buenos resultados. En esta atmósfera vibrante, los cenizos —esa especie de pesimistas que tanto caracterizan al alavesismo— tienden a ocultarse. Aunque algunos ya comienzan a asomar la patita, murmurando su habitual lamento: “Sí, ahora ganamos… pero ya perderemos”. Ante esto, se presenta la tesis doctoral de Quique: un antídoto contra la sombría tradición de los cenizos del Alavés.
El antídoto del doctor Quique
Por fortuna, el equipo cuenta con un médico de cabecera: Quique Sánchez Flores. Su receta es clara y ha sido reiterada en un corto período de tiempo, con un mensaje firme pero renovado.
Previo al último partido, sentenció: “Me niego a la negatividad.” No acepta ese discurso de “el Alavés está bien ahora, pero luego va a perder”. “¡Eso no!” afirmó con firmeza.
Y después del partido, mantuvo su línea: “Cuando hay felicidad hay que disfrutar, sin pensar en que vendrán momentos malos.”
Consejo desde la nube portátil
El Alavés sigue su camino triunfante. Y mientras los cenizos buscan refugio en la sombra, el resto de los aficionados levantamos la mirada hacia el cielo.
Y eso que…
EPÍLOGO: Los cenizos nunca fallan: aparecen incluso cuando el sol brilla, trayendo consigo su nube portátil y su discurso de derrota anticipada. Confunden la prudencia con el pesimismo y el análisis con la amargura. Pero esta vez, el Alavés les ha pasado por encima, dejándolos sin argumentos y en un silencio abrumador. Que permanezcan escondidos, porque mientras ellos dudan, el resto celebra, gana y disfruta.




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