La familia de Francisco José Agüera clama justicia tras la confesión del presunto asesino
Después de un largo periodo de desasosiego, los seres queridos de Francisco José Agüera encuentran un rayo de esperanza. El individuo señalado como el autor de su muerte, quien desapareció a los 59 años, ha admitido haberlo asesinado en su hogar en Coín, desmembrando su cuerpo y dispersando los restos en diversas ubicaciones de Alhaurín de la Torre. En este momento, están a la espera del análisis genético de los últimos fragmentos óseos encontrados para confirmar su identidad. Los familiares solo anhelan justicia para poder sanar: «Esto es un dolor que te come por dentro, que no te deja vivir».
Al principio, la incertidumbre reinaba sobre su paradero y compañía. Sin embargo, al ingresar a su hogar y observar que sus pertenencias estaban intactas y había comida en el refrigerador, comprendieron que su ausencia no había sido voluntaria. Así, denunciaron su desaparición a la Guardia Civil, que emprendió una investigación exhaustiva que no dio frutos hasta cinco años después, cuando unos operarios municipales descubrieron su cráneo en una arqueta.
Una de sus hermanas, visiblemente afectada, compartió con SUR su incredulidad sobre lo acontecido a su hermano, a quien cariñosamente llamaba Francis: «Sé que hubo una pelea, pero hablando se pueden arreglar las cosas. Nadie se merece morir de esta manera. Hay que tener mucha sangre fría». Las noches son un tormento para ella; se despierta entre siete y ocho veces, intentando convencerse de que todo ha sido un mal sueño.
La tragedia ha dejado cicatrices profundas en la familia. Su mayor anhelo es que el responsable, actualmente en prisión provisional, enfrente las consecuencias de sus actos. No obstante, la hermana de Francisco también considera que el sufrimiento ha afectado a ambas familias: «La familia del que ha hecho esto también estará sufriendo y no tiene culpa. No tenemos nada en contra de ellos».
Aspectos clave de la investigación
El primer avance en el caso ocurrió en junio de 2025, cuando se encontró un cráneo dentro de una bolsa en una arqueta ubicada en la urbanización Pinos de Alhaurín. Nueve meses más tarde, el análisis de ADN confirmó que pertenecía a Francisco José Agüera, lo que llevó a la Guardia Civil a enfocar sus esfuerzos en su círculo cercano.
El pasado 28 de julio, los investigadores lograron atrapar al sospechoso, quien confesó haber acabado con la vida de Agüera en su vivienda en Coín y desmembrar su cuerpo para ocultarlo. Además, guió a los agentes hasta el carril del arroyo del Pinar, en la subida a la carretera de las canteras de Alhaurín de la Torre, donde se recuperaron nuevos restos óseos que actualmente están siendo analizados por el Laboratorio de Criminalística. La instrucción del caso será gestionada por la Sección de Instrucción número 14 de Málaga.




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