Confirmada la condena de tres años y medio de prisión para mujer vinculada al tráfico de drogas en Málaga
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha respaldado la decisión de la Audiencia de Málaga, que impuso una pena de tres años y medio de prisión a una mujer por haber transformado su hogar en un notable punto de venta de drogas en la capital andaluza. Tanto la Sala de Málaga como el Tribunal andaluz desestimaron la defensa que argumentaba que la mujer no habitaba en la vivienda debido a unas reformas.
Los hechos, tal como se estableció en la sentencia de Málaga y se ratifica en el fallo del TSJA, provienen de una investigación que comenzó en junio de 2022, cuando la Policía Nacional recibió información sobre la actividad de tráfico de drogas al por menor. Los agentes realizaron seguimientos que confirmaron múltiples transacciones en el lugar.
En cada una de estas operaciones, la acusada se hallaba en su domicilio, y los compradores permanecían breves momentos en el interior antes de ser interceptados con diversas cantidades de droga, que resultaron ser cocaína.
Durante el registro de la vivienda, la Policía encontró varias dosis de cocaína listas para la venta, cuyo valor total alcanzaba los 926,42 euros, así como documentos personales que pertenecían a la acusada.
Multa de 1.852 euros
Por sus acciones, la mujer fue condenada por un delito de tráfico de drogas, específicamente por el manejo de sustancias que causan un grave riesgo para la salud. Además de la pena de cárcel, se le impuso una multa de 1.852 euros, que también ha sido confirmada por el TSJA en su resolución.
La defensa presentó un recurso, alegando errores en la valoración de las pruebas y argumentando que los agentes no presenciaron a la acusada entrar o salir del edificio. La mujer afirmó que no residía allí en ese momento debido a las obras y que se quedaba con sus padres.
No obstante, el TSJA ha mantenido la postura de la Audiencia Provincial, considerando que hay pruebas «sólidas» que demuestran que la vivienda era tanto su hogar como un punto de venta activo durante ese tiempo. En el registro, se encontraron indicios claros de que el lugar estaba habitado, como ropa sucia en la lavadora y electrodomésticos encendidos.
Además, los agentes hallaron documentos de uso habitual de la mujer, como su DNI y pasaporte, lo que sugiere que efectivamente residía allí y no en una casa en reformas.
Flujo «continuo» de compradores
El Tribunal andaluz también desestimó la petición de la defensa de atenuar el delito por considerar que los hechos tenían escasa entidad. Los magistrados argumentaron que la acusada había convertido su hogar en un «conocido punto de venta», con un flujo constante de compradores, lo que no permite calificar su conducta como menos grave.
La resolución del TSJA resalta la «total veracidad y profesionalidad» de los testimonios de la Policía Nacional, lo que proporciona suficiente evidencia para desestimar el recurso de apelación presentado por la defensa de la condenada.



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