Preocupación por las agresiones a trabajadores en el Centro Penitenciario de Valladolid
En el primer semestre del año, los trabajadores del Centro Penitenciario de Valladolid han sufrido un total de cinco agresiones por parte de reclusos, a pesar de que el año pasado no se registró ningún incidente similar. Solo uno de los empleados resultó herido de forma leve, pero estas situaciones han generado preocupación entre el personal, que exige mejoras en las medidas de seguridad.
Según fuentes sindicales, uno de los presos agredió a dos empleados en un mismo incidente, mientras que en otros casos se han dado empujones, cabezazos, codazos, puñetazos e incluso escupitajos. Estas agresiones se suman a un aumento de incidentes en la cárcel de Valladolid, que pasaron de 217 en 2017 a 446 en 2023. Aunque el año pasado hubo una disminución, con 372 incidentes, todo indica que la tendencia al alza se ha recuperado este año.
En el primer semestre del año se han registrado 278 incidentes, de los cuales tres son leves, 197 graves y 78 muy graves. Estas faltas determinan las sanciones que se imponen a los reclusos, según lo establecido en la Ley General Penitenciaria de 1979. Ante el incremento de agresiones, los trabajadores reclaman ser considerados agentes de la autoridad para endurecer las sanciones a los agresores.
Otra demanda del personal es el aumento de personal, aunque se han cubierto algunas vacantes en los últimos meses. En una plantilla que debería contar con 314 funcionarios, actualmente hay 42 vacantes, y debería haber 22 efectivos de personal laboral, con cinco vacantes. Todo esto para atender a unos 450 reclusos en el centro penitenciario.

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