Agentes del Grupo de Delitos Tecnológicos de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Jefatura Superior de Policía de Melilla comenzaron una investigación a raíz de la denuncia presentada por una vecina de la ciudad, quien aseguró haber sido víctima de una estafa por un total de más de 30.000 euros.
La denunciante cayó en la trampa a través de una red social, al responder a un falso anuncio sobre inversiones con criptomonedas que prometían altas rentabilidades. Tras ser redirigida a una página web, estableció contacto con uno de los estafadores, quien la convenció de realizar transferencias bancarias para obtener beneficios. Estas solicitudes de dinero se intensificaron, llevando a la víctima a pedir un préstamo de 25.000 euros para seguir invirtiendo, hasta que los responsables cortaron todo contacto.
Los agentes del Grupo de Delitos Tecnológicos identificaron a los titulares de las líneas telefónicas utilizadas, rastrearon las criptomonedas y lograron identificar a ocho personas como los presuntos autores de la estafa, residentes en diferentes lugares de España, incluyendo Madrid, Navarra, Alicante, Badajoz, Málaga y Tarragona, siendo tres de ellos en Madrid, dos mujeres.
La Policía Nacional advierte sobre desconfiar de las inversiones que prometen ganancias extraordinarias en comparación con el mercado tradicional.




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