Investigación en curso tras el trágico accidente ferroviario en Toledo
Óscar Puente, el titular del Ministerio de Transportes, ha señalado que el trágico accidente ferroviario de Toledo se debió a una decisión «errónea» por parte del centro de control de Adif, que autorizó la reanudación de la marcha del AVE en condiciones que él mismo calificó de «inexplicables».
Durante una rueda de prensa llevada a cabo el martes, Puente reveló que el AVE recibió el visto bueno para continuar su trayecto desde el centro de control de Atocha, a pesar de que no era el momento adecuado. «Esa decisión se tomó sin imponer una limitación de velocidad al tren afectado», afirmó el ministro, identificando esta acción como la raíz del siniestro.
El problema surgió tras una fallo informático que llevó a la caída del sistema automático de control LZB. En ese momento, el AVE reanudó su recorrido mientras un tren Iryo permanecía detenido con un semáforo en rojo, lo que generó una situación de riesgo inaceptable.
Además, Puente enfatizó que los protocolos indican que, en tales circunstancias, la circulación debe reanudarse «a la vista» y con una velocidad limitada a 40 kilómetros por hora. Sin embargo, el AVE recibió la autorización sin considerar estos factores críticos.
El ministro no pudo explicar por qué no se dio la orden de detener el AVE durante un periodo crítico de 17 minutos, ni por qué el personal del centro de control no se percató antes de la inminente colisión. También quedó en el aire la razón por la que el Iryo no avanzó, a pesar de que otros cinco trenes habían recibido autorización para continuar su marcha en ese momento.
Ante la gravedad de la situación, Puente ha indicado que se llevará a cabo una investigación para determinar las posibles «responsabilidades» de un operario experimentado del centro de control, quien aún no ha ofrecido su declaración oficial. A pesar de la seriedad de los hechos, el ministro ha descartado la posibilidad de renunciar, incluso tras este segundo accidente con víctimas mortales en menos de un año.
El accidente se produjo este miércoles entre las estaciones de Mora y Urda, en la provincia de Toledo, y ha dejado un trágico saldo de al menos 68 muertos y 58 heridos, según los últimos informes. La colisión entre los dos trenes de alta velocidad ha desencadenado un amplio despliegue de emergencias para atender a los afectados.




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