Detalles impactantes en la investigación sobre la muerte de Isak Andic
Una profesora de inglés que trabajaba junto a la terapeuta de la familia Andic ha declarado ante los Mossos d’Esquadra que Jonathan Andic, descendiente del fundador de Mango, mostró interés en una terapia que implicaba la simulación de arrojar a un familiar por un precipicio. Según informa La Vanguardia este viernes, la educadora expuso que esta técnica había sido concebida para otro paciente, pero Jonathan se mostró curioso por asistir a la sesión.
Esta declaración se produce en el contexto de la investigación sobre la muerte de Isak Andic, quien pereció el 14 de diciembre de 2024 tras caer por un barranco durante una excursión en Montserrat junto a su hijo. Actualmente, Jonathan Andic está siendo investigado por la muerte de su padre y se encuentra en libertad provisional.
La testigo reveló que la terapia había sido creada por la terapeuta Maria Julia Lüderwaldt para un paciente con diagnóstico de esquizofrenia, que proyectaba su ira hacia su madre. El ejercicio consistía en llevar al paciente a Montserrat, donde la terapeuta asumiría el rol materno y se situaría al borde de un precipicio, mientras el paciente debía simular que la empujaba para observar su reacción.
La profesora aseguró a las autoridades que cuando Jonathan Andic se enteró de esta técnica, mostró un «gran interés» y se ofreció a ser un espectador. Según su relato, la sesión incluiría también al paciente, la terapeuta y un enfermero.
El 1 de diciembre de 2024, la profesora y la terapeuta exploraron el camino de las Feixades, en Collbató, buscando un lugar adecuado para el ejercicio. Este mismo sendero sería recorrido por Jonathan Andic, quien el 14 de diciembre perdería a su padre. La testigo mencionó que, durante su excursión, la terapeuta le explicó que la ruta era diseñada para su paciente, pero luego sugirió que también podría ser ventajosa para Jonathan, a quien atribuyó «dificultades en la gestión del dinero».
Además, la mujer reveló que fue ella quien mostró la ruta a Jonathan el 7 de diciembre, aunque él le mencionó que quería realizarla con una sobrina como un regalo, sin hacer alusión a su padre. Jonathan regresó a la zona los días 8 y 10 de diciembre y, finalmente, el 14 de diciembre realizó la excursión con Isak Andic.
Tras enterarse del fallecimiento de Isak Andic, la testigo contactó a la terapeuta para indagar sobre lo sucedido. Según su declaración, la terapeuta respondió: «Mejor no quiero saberlo, a ver si la siguiente seré yo».
Sin embargo, la profesora no pudo precisar si el lugar exacto donde murió Isak Andic era uno de los puntos que ella y Jonathan habían explorado durante sus recorridos previos.
Por su parte, Jonathan Andic ha denegado categóricamente haber tenido conocimiento o interés en este tipo de terapia. Su defensa ha indicado que aún no ha tenido acceso a la declaración de la profesora de inglés ante los Mossos, lo que les impide pronunciarse sobre sus afirmaciones. Los abogados también argumentan que la difusión de esta información pone en riesgo el derecho de defensa y la presunción de inocencia de Jonathan Andic.
La investigación sobre la muerte de Isak Andic sigue en curso, y aún queda por aclarar el impacto y la importancia de estos testimonios en el caso.




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