Gogora denuncia amenazas de la Falange tras expediente en Vitoria
El Instituto vasco para la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, conocido como Gogora, ha tomado medidas formales ante la Ertzaintza al recibir amenazas de la Falange Española y de las JONS. Esta acción se produce tras la apertura de un expediente sancionador contra el partido por un evento celebrado el 12 de octubre en Vitoria.
El director de Gogora, Alberto Alonso, del Partido Socialista, explicó que la denuncia se presentó el miércoles, tras haber recibido advertencias y mensajes amenazantes a través de correos electrónicos, cuyo remitente es un conocido afiliado a la Falange que ha estado en varias listas electorales. Aunque han sido objeto de este tipo de ataques durante dos años, decidieron alzar la voz ante la nueva oleada de amenazas.
Alonso subrayó que este evento marca un punto de inflexión, y dejó claro que en Euskadi no se tolerará la impunidad ni las amenazas hacia quienes tienen opiniones diferentes. Insistió en que no hay lugar para quienes ofenden a las víctimas del franquismo, haciendo referencia a los actos de la Falange en Vitoria, donde se exhibieron símbolos franquistas y se entonaron cánticos ofensivos.
El Instituto había propuesto en marzo sancionar a la Falange por las consignas y simbología franquista que se exhibieron durante el acto, el cual culminó en disturbios. Este enfrentamiento entre simpatizantes de la Falange y grupos opositores resultó en 19 detenciones, 40 heridos, de los cuales la mitad eran ertzainas, y daños materiales valorados en 10.000 euros.
Gogora ha decidido presentar esta denuncia porque las amenazas que han recibido, incluyendo mensajes que afirman que la Falange «os está vigilando», buscan intimidar y condicionar su labor a favor de la memoria y los derechos humanos. Esta táctica no es un arrebato aislado, sino un intento deliberado de coartar su trabajo.
Alonso también criticó la “mirada bifocal” de algunos sectores políticos, que reaccionan de manera contundente cuando las amenazas provienen de la izquierda, pero tienden a ignorar las intimidaciones provenientes de la extrema derecha, como ha sido el caso recientemente en Oviedo. Reiteró que la violencia no puede ser justificada ni minimizada en ningún contexto.
El proceso relacionado con el expediente de sanción a Gogora, que podría conllevar una multa de hasta 10.000 euros, sigue su curso, a la espera de la audiencia y el derecho a la defensa del denunciado. Cabe recordar que las primeras amenazas de la Falange se produjeron tras las exhumaciones en el cementerio de Orduña (Bizkaia) en 2024, donde Gogora trabaja en la identificación de los restos de 93 personas, todas víctimas de la represión franquista.




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