Un yate de ocho metros queda varado en la playa de Ferrara por el fuerte oleaje en Torrox
Este martes por la tarde, un yate de aproximadamente ocho metros de eslora se encontró en una situación inesperada al quedar varado en la playa de Ferrara, situada en Torrox Costa. La embarcación, que estaba anclada cerca de la orilla, se soltó del sistema de boyas que la mantenía en su lugar, siendo arrastrada por el oleaje de poniente hasta la orilla, lo que sorprendió a muchos bañistas que se encontraban en el lugar.
El barco, dotado de un potente motor de 200 caballos, quedó encallado en la franja de rebalaje. A pesar de la gravedad del incidente y del numeroso público presente en la playa, no se reportaron heridos, según confirmaron fuentes de SUR.
Esta embarcación es propiedad de una empresa que organiza excursiones por la costa y alquila motos de agua, kayaks y tablas de paddle surf. Su dueño, un empresario de Nerja, se encontraba en el sitio intentando recuperar su yate.
Las razones por las cuales el yate se deslizó de las boyas aún son un misterio y están bajo investigación por las autoridades pertinentes. Las redes sociales se han llenado de imágenes del incidente, donde se puede apreciar el yate inclinado y golpeado por las olas, mientras los bañistas observan la escena. Un grupo numeroso de personas intentó, sin éxito, empujar la embarcación de vuelta al mar, arriesgando su seguridad en el proceso.
Testigos
Según los vídeos grabados por testigos como Manuel Jiménez Ruiz y Pascual Cañas Salamanca, un gran número de personas intentó ayudar al yate a regresar a aguas más profundas. Sin embargo, sus esfuerzos fueron en vano, y la embarcación continuó varada en la playa.
Fuentes del Ayuntamiento de Torrox han informado a SUR que el equipo municipal de salvamento y socorrismo también se unió a las labores de asistencia al propietario. Sin embargo, la operación se complicó por el peso del barco, la fuerza de las olas y la limitada profundidad en la orilla. La Policía Local de Torrox también acudió al lugar para colaborar en la situación.
El barco sigue en la playa mientras se planea su remolque y se investigan las circunstancias que lo llevaron a quedar a la deriva en Ferrara.
A medida que la tarde se convertía en noche, el yate permanecía varado, esperando que se organizara su remolque o reflotamiento en condiciones seguras. Ese martes, el oleaje era moderado y se izó la bandera amarilla en la playa de Ferrara, advirtiendo a los bañistas sobre la necesidad de tomar precauciones. La embarcación siniestrada tiene su puerto base en Caleta de Vélez, aunque ocasionalmente se guarda en un varadero de Nerja.
Este incidente recuerda a otro similar ocurrido el pasado 13 de mayo en la playa de Los Rubios, donde un velero fue arrastrado hasta la arena por el fuerte oleaje. En esa ocasión, los cuatro ocupantes resultaron ilesos, y fue necesaria la intervención de varios servicios de emergencia. Ahora, el propietario del yate encallado en Torrox deberá planificar una operación especializada para su retirada y evaluar posibles daños en el casco y el motor.




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