La Fiscalía advierte del alarmante incremento de agresiones entre menores en Asturias: «Son nuevas generaciones de violentos»
La violencia de género y las agresiones sexuales han experimentado un preocupante aumento entre los jóvenes en Asturias, según ha alertado la Fiscal Superior del Principado, María Esther Fernández, durante una comisión parlamentaria. Estos gravísimos delitos, que han sido destacados en la memoria anual de la Fiscalía correspondiente a 2022, están siendo protagonizados por una nueva generación de agresores, lo cual es motivo de gran inquietud.
Es importante destacar que las agresiones cometidas por menores no se incluyen en las estadísticas de violencia de género, ya que este concepto solo contempla delitos perpetrados por adultos. La Fiscal ha subrayado que los esfuerzos para frenar estos actos delictivos son continuos, pero lamentablemente los datos indican que estas conductas no cesan.
En relación a los recursos disponibles, la Fiscal Superior ha vuelto a hacer hincapié en la necesidad de contar con más unidades de valoración forense. Aunque las existentes funcionan correctamente, es fundamental disponer de más para poder realizar valoraciones en un plazo razonable.
La rapidez en la justicia adquiere especial relevancia en casos de violencia de género, ya que es necesario detener las situaciones en las que el delito sigue prolongándose o sus efectos continúan dañando a la víctima. La Fiscal ha dejado claro que es fundamental actuar de forma ágil y contundente.
Un dato alarmante que ha vuelto a señalar es que la mayoría de las agresiones sexuales se producen dentro de la familia o el entorno más cercano, así como también en entornos deportivos. Además, la Fiscal ha destacado que son muy escasos los casos en los que la víctima es elegida al azar.
Preguntada acerca de los motivos que pueden estar detrás de este preocupante incremento de delitos de abuso sexual y violencia de género, la Fiscal Superior ha expresado su incredulidad ante la posibilidad de encontrar una explicación lógica. Para María Esther Fernández, estos actos se deben simplemente a que hay personas malas en el mundo, y no es necesario buscar un trastorno o una razón en particular.




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