Valle-Niza y Almayate Alto, otra noche de pánico por una nueva oleada de robos
Una vez más, las comunidades de Valle-Niza y Almayate Alto se ven sumidas en el miedo. Los robos se han vuelto una constante, con individuos encapuchados recorriendo fincas y residencias rurales en el oeste de Vélez-Málaga, llevando a los vecinos a salir a las calles en un intento desesperado por poner freno a lo que muchos describen como «una auténtica pesadilla».
La alarma se disparó en plena madrugada. Según reporta Esther Ruiz, una vecina comprometida con la denuncia de esta ola delictiva que ha azotado la zona en las últimas tres semanas, los incidentes más recientes ocurrieron la noche del pasado Viernes Santo, coincidiendo con la Semana Santa. Ruiz afirmó que cuatro delincuentes hicieron de las suyas nuevamente, generando en el vecindario una sensación de «verdadero pánico».
Un intento de disuasión inusual
En un intento por ahuyentar a los intrusos, un vecino optó por lanzar cohetes. Sin embargo, el sonido alarmó a algunos residentes, quienes creyeron que eran disparos, lo que intensificó la tensión en la comunidad. Los coches y las luces volvieron a llenar las calles mientras los vecinos se mantenían en alerta, asegurándose de que no hubiera viviendas solas.
Ruiz subraya que los ladrones ya no se limitan a asaltar fincas deshabitadas; ahora también atacan hogares ocupados, incluso cuando hay personas mayores presentes. Esta situación crea un ambiente de impunidad, lo que provoca que, a su juicio, estos criminales se sientan más desinhibidos. «No comprendo cómo cuatro personas pueden burlarse así de la administración, de la policía y de nosotros», expresa con frustración.
Un asedio constante
Los vecinos insisten en que esto va más allá de simples robos; se ha instaurado un «clima de asedio» que ha transformado su rutina en un constante estado de vigilancia. Cada noche, los grupos de WhatsApp se inundan de alertas, imágenes y sospechas, mientras se organizan patrullas vecinales para recorrer caminos deteriorados y fincas solitarias. En varios vídeos obtenidos, los ladrones dañan las cámaras de seguridad al percatarse de que están siendo grabados, y, en otras ocasiones, ignoran las alarmas, desafiando la seguridad de las viviendas desocupadas.
Ruiz clama por una mayor atención a las necesidades del medio rural, exigiendo más presencia policial y recursos adaptados a un entorno complicado. «No puedes pedirle a una persona de 80 años que mande la ubicación», resume, enfatizando la dificultad de localizar casas dispersas en el terreno.
Patrullas nocturnas en respuesta al miedo
Frente a esta situación, la respuesta de los vecinos ha sido salir a patrullar. Varias coches recorrieron la zona durante la noche con el propósito de disuadir a los ladrones y reforzar la vigilancia. Pese a estos esfuerzos, Ruiz admite que «el nerviosismo es extremo» y que el temor a un enfrentamiento directo se incrementa con cada nuevo episodio. La Policía Nacional ya se encuentra en la zona y se han interpuesto denuncias, mientras que el alcalde de Vélez-Málaga, Jesús Lupiáñez (PP), ha mantenido reuniones con los afectados, prometiendo mejorar la coordinación y el control en estas áreas rurales. Sin embargo, la sensación de inseguridad en Valle-Niza y Almayate Alto persiste, y la respuesta aún no satisface las necesidades de la comunidad.




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