Incendio y amenazas en Estepona: Un día caótico para un ‘okupa’
A primera hora del día, un individuo desató el caos en Estepona tras ser expulsado de un bar por incomodar a los clientes. No se marchó en paz; por el contrario, lanzó amenazas al camarero, afirmando: «Cuando salgas te voy a matar, conozco a tu mujer y tu coche». Su comportamiento agresivo no terminó allí; posteriormente, prendió fuego a la vivienda que ocupaba ilegalmente, lo que resultó en una condena de casi nueve años de prisión, según lo ratificado por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).
La detención del hombre ocurrió alrededor de las nueve de la noche del 21 de febrero de 2024, luego de que encendiera un sofá y otros objetos en la entrada de su casa. Este acto provocó una grave amenaza para los vecinos de las viviendas adyacentes, ya que la estructura compartía un techo con otras casas.
Los residentes del área respondieron rápidamente, intentando apagar las llamas con extintores, pero también se esforzaron por mantener al acusado alejado de la zona. Según los informes, al notar que los vecinos intentaban controlar el fuego, el hombre comenzó a utilizar trapos y cartón como antorchas para propagar aún más el incendio.
El detenido, un hombre de origen marroquí y con situación administrativa irregular, fue aprehendido tras la intervención de los Bomberos y los servicios de emergencia del 061, quienes llegaron al lugar para contener el fuego. En ese día, la policía recibió múltiples llamadas debido a que el hombre se encontraba fuera de control.
El caos comenzó a las seis y media de la mañana, cuando el acusado fue echado de un bar cercano por su comportamiento molesto. A partir de ese momento, empezó a amenazar tanto a los vecinos como al personal del bar, prometiendo que iba a matar al camarero y a incendiar el local. Tras un breve lapso, regresó al bar, esta vez con una cadena y una bola metálica, lo que aumentó la preocupación del propietario y el encargado del establecimiento.
En su segunda aparición, el procesado mostró dos pistolas —no está claro si eran reales o de imitación— y advirtió al dueño que iba a «matar a su camarero». Por estas amenazas, se le ha impuesto una pena de un año y tres meses de prisión, además de una condena de siete años y seis meses por el incendio. También se ha determinado su expulsión del territorio español, con una prohibición de entrada al país por diez años, una vez que acceda al tercer grado o se le conceda la libertad condicional.




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