La ciudad de Barcelona continúa siendo escenario de tiroteos. Anoche, alrededor de las once y media, se produjo un tiroteo contra un hombre que se encontraba en la terraza de un bar en la calle Comte d’Urgell. La víctima, identificada como P.V., un hombre de unos 50 años y origen serbio con antecedentes penales, ha sido recientemente liberado de prisión. La División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d’Esquadra está a cargo de la investigación, y las sospechas apuntan hacia posibles conflictos entre bandas de Montenegro, en relación con un incidente previo en el que Filip Knežević fue asesinado en el marco de la guerra entre los Kavački y los Škaljari.

Los Mossos recibieron una llamada informando de un hombre herido por disparos en el Eixample, específicamente en la calle Comte d’Urgell, y acudieron de inmediato con el Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) al lugar. Al llegar, el tirador ya había huido y no se han realizado arrestos hasta el momento. A pesar de que el herido, recién salido de prisión por delitos relacionados con drogas y robos, recibió atención médica y su vida no corre peligro, fue trasladado al Hospital Clínic para recibir tratamiento. La presencia policial en la zona se ha reforzado.

Por otra parte, la capital catalana ha sido testigo de otros incidentes con armas de fuego, como el descubrimiento de un hombre herido con un disparo en Sarrià, la aparición de varios tiros en la calle Sicília seguidos de la huida de un presunto tirador en un vehículo con matrícula francesa, y la detención de un individuo que intentaba escapar en un coche con un arsenal de armas de fuego y munición.

La violencia armada parece estar en aumento en Barcelona, con mafias que operan en la ciudad y que buscan eliminar a quienes los amenazan. Conexiones entre los incidentes recientes y organizaciones criminales del este, como el clan Škaljari, plantean interrogantes sobre la seguridad en la ciudad.