Secuestro con rehenes y mochilas bomba: así fue el simulacro de la Policía Nacional en Oviedo
Un impresionante despliegue de la Policía Nacional se llevó a cabo este jueves por la tarde en la subestación eléctrica de La Corredoria, en Oviedo. El objetivo del ejercicio fue simular una situación de **alta complejidad** en las instalaciones de E-REDES, comenzando alrededor de las 15:30 horas y extendiéndose durante gran parte de la tarde. Decenas de agentes de diversas unidades especializadas se movilizaron, transformando esta infraestructura crítica en el escenario de una operación diseñada para evaluar la **capacidad de respuesta** y la **coordinación** ante un incidente que podría tener graves repercusiones.
El escenario planteado fue particularmente complicado: tres personas habían sido **secuestradas** dentro de las instalaciones, y durante el simulacro, dos mochilas que contenían **artefactos explosivos** fueron localizadas. Ante esta situación, se activaron de manera coordinada efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP), la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), los Tedax, Guías Caninos, la Unidad Aérea con drones, un negociador policial y varios indicativos zeta.
Una de las características más notables de este ejercicio fue que muchos de los agentes no tenían conocimiento previo sobre el **desarrollo de la situación**. Los efectivos fueron activados en tiempo real, imitando la respuesta que se daría ante una emergencia real, con la finalidad de evaluar tanto los **tiempos de respuesta** como la **interacción** entre las distintas unidades. Fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Asturias calificaron el resultado del simulacro como «**perfecto**», destacando una coordinación «**extraordinaria y puntual**».
El despliegue comenzó con la llegada de los equipos a la subestación poco antes de las cuatro de la tarde, donde numerosos agentes y vehículos policiales se distribuyeron por el área. Minutos antes del inicio del simulacro, se pudo escuchar el sonido de las sirenas de los vehículos de la UIP, mientras otros efectivos esperaban en las cercanías, sin tener idea de cuándo ni cómo se produciría la emergencia, todo ello buscando **maximizar el realismo** del ejercicio.
Durante la operación, se estableció un **centro de mando y control**, dirigido por el comisario jefe de Seguridad Ciudadana, Miguel Ángel Díaz, junto a los responsables de las distintas unidades. Desde este centro, los mandos pudieron seguir el desarrollo del operativo en tiempo real, gracias a imágenes aéreas proporcionadas por los drones de la Policía Nacional, lo que les permitió coordinar la respuesta en el terreno.
Uno de los momentos culminantes del simulacro se produjo con la aparición de las mochilas sospechosas. Los perros de la Unidad de Guías Caninos, entrenados específicamente en este tipo de búsquedas, lograron localizarlas, lo que llevó a la intervención inmediata de los expertos en desactivación. Al mismo tiempo, el dispositivo debía abordar el supuesto **secuestro** de las tres personas y garantizar la seguridad de las instalaciones eléctricas.




Publicar comentario