El oscuro pasado del hombre detrás del negocio de juegos de realidad virtual en Zaragoza
En un establecimiento de la calle San Antonio Abad (42) de Zaragoza, llamado War Focus VR, se ofrecen experiencias inmersivas en el mundo de la realidad virtual, desde eliminar zombies hasta combatir aliens o enfrentarse a otros jugadores con rifles, pistolas o drones. El propietario de este negocio, Javier Asensio Subsierra, era un vecino común de la ciudad hasta que el pasado sábado protagonizó un trágico episodio al asesinar a su expareja, Silvia, en el barrio de Las Fuentes. Utilizó un arma corta con la que acabó también con su propia vida.
Asensio Subsierra era un experto tirador, con licencia federativa y destacado en pruebas de tiro como la de “fuego central” y “pistola deportiva”. Su afición por las armas se reflejaba en su participación en galerías de tiro en la capital, donde se destacaba por su destreza. Además, había competido en campeonatos de tiro en el Club de Tiro de Zaragoza, demostrando ser un tirador experimentado.
El negocio de Asensio Subsierra ofrecía siete experiencias diferentes de juegos de acción en realidad virtual, combinando la Realidad Virtual con juegos interactivos físicos. A pesar de prometer una experiencia segura y entretenida, detrás de este emprendimiento se escondía un oscuro pasado relacionado con las armas y la munición, que finalmente culminó en una tragedia irreversible en la ciudad de Zaragoza.




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