¡Cuidado con las estafas en línea!
La Policía Nacional de Palencia está advirtiendo a la población sobre las estafas en las que los delincuentes se hacen pasar por entidades bancarias, empresas de telefonía y servicios de confianza para obtener información personal y bancaria o realizar transferencias de dinero.
Las denuncias en Palencia revelan que los estafadores utilizan llamadas telefónicas y alertas de seguridad falsas para generar preocupación y persuadir a las víctimas de que actúen rápidamente. Bajo la excusa de proteger sus ahorros o prevenir operaciones fraudulentas, logran que sigan sus instrucciones y realicen acciones que pueden causarles graves daños económicos.
Estas estafas se presentan en diferentes formas, como el phishing, el vishing y el smishing, que usan el correo electrónico, las llamadas telefónicas y los mensajes SMS para engañar a sus víctimas.
Tres modalidades de estafa: cómo reconocerlas
Phishing: correos electrónicos fraudulentos
Los delincuentes envían correos electrónicos que parecen ser de bancos o empresas conocidas. Estos mensajes suelen advertir sobre bloqueos de cuentas, problemas de seguridad o movimientos sospechosos e incluyen enlaces a páginas web falsas para obtener información confidencial.
vishing: llamadas telefónicas fraudulentas
Los estafadores se hacen pasar por empleados de entidades bancarias y alertan sobre cargos no autorizados o ataques informáticos. Con la excusa de proteger el dinero, indican a la víctima que siga instrucciones específicas, proporcione códigos de verificación o realice transferencias a otras cuentas.
smishing: mensajes SMS fraudulentos
Los delincuentes envían mensajes de texto que simulan ser de bancos, empresas de mensajería u otras entidades. Suelen advertir sobre incidencias, pagos pendientes o problemas con una cuenta e incluyen enlaces a páginas fraudulentas.
La Policía Nacional recomienda tomar medidas preventivas como no proporcionar contraseñas ni códigos de verificación a raíz de llamadas o mensajes inesperados, no hacer clic en enlaces sospechosos recibidos por correo electrónico o SMS, y desconfiar de las prisas, amenazas y advertencias alarmistas.
Si se han compartido datos bancarios o se ha realizado una transferencia sospechosa, se aconseja contactar de inmediato con la entidad bancaria para informar sobre lo sucedido y tratar de detener la operación o recuperar el dinero. También es importante conservar los mensajes, correos electrónicos, números de teléfono y justificantes de las operaciones, así como presentar una denuncia ante la Policía Nacional.
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