La familia señalada por problemas de convivencia abandona Periana tras tensiones vecinales
En un giro inesperado, la familia que ha sido objeto de múltiples quejas por parte de los habitantes de Periana ha decidido abandonar el municipio de la Alta Axarquía. Esta salida ocurre en medio de un clima de creciente tensión, tras los incidentes del pasado domingo y una masiva manifestación de protesta en la que se congregaron cerca de 1.500 vecinos, quienes exigieron que su comunidad continúe siendo «un pueblo pacífico».
La mujer implicada ha confirmado su traslado a la localidad natal de su pareja en la provincia de Córdoba, y ha afirmado que esta decisión sigue a la orden de alejamiento de 500 metros que se les impuso. Este fallo judicial se deriva de un altercado ocurrido en una plaza local, donde dos vecinos fueron agredidos.
«No necesitamos robar», defiende la mujer acusada, negando las acusaciones de delitos en su contra.
En declaraciones a SUR, la mujer ha defendido su situación, afirmando que su familia vive en Periana desde hace ocho años, donde han establecido su hogar y cuentan con ingresos estables. «No nos hace falta robar», insistió, rechazando cualquier tipo de violencia o amenaza hacia los residentes del lugar.
La decisión de abandonar Periana se produce en un contexto de gran inquietud, lo que ha llevado a la Subdelegación del Gobierno en Málaga a incrementar la presencia de la Guardia Civil en la zona, buscando calmar los ánimos tras los recientes disturbios. Fuentes oficiales han mencionado que se mantendrá este operativo «el tiempo necesario» para restablecer la tranquilidad.
Desde el pasado domingo, el subdelegado del Gobierno ha estado en contacto constante con las autoridades locales y con la alcaldesa de Periana, Meritxell Vizuete, para abordar la preocupación ciudadana. La alcaldesa ha expresado su deseo de que Periana pueda «vivir en paz», subrayando que la solución podría implicar la salida de quienes causan conflictos, aunque ha admitido que aplicar la orden de alejamiento en un espacio pequeño puede ser complicado.
La alcaldesa reitera que el objetivo es lograr una convivencia pacífica en Periana.
A pesar de los esfuerzos de las autoridades, la alcaldesa ha solicitado que la presencia de la Guardia Civil sea más estable para garantizar la seguridad del municipio. Tras la manifestación, Vizuete destacó la unidad y el compromiso de los ciudadanos como un ejemplo a seguir.
La protesta del lunes fue significativa, congregando a casi la mitad de los empadronados en Periana, quienes portaron pancartas con mensajes contundentes contra las agresiones, amenazas y robos. La movilización se enfocó en un grupo de alrededor de una docena de personas que los residentes consideran problemáticas, incluyendo a la mujer que ha dejado el municipio.
El incidente que provocó la reacción vecinal fue una agresión el domingo, que dejó a varios vecinos inquietos.
El desencadenante de la tensión fue un altercado que terminó con dos vecinos heridos, lo que llevó a la celebración de una vista judicial en Vélez-Málaga y a la posterior orden de alejamiento. Los incidentes continuaron en la noche del mismo día, generando un clima de preocupación que llevó a los residentes a actuar.
Los residentes también han reportado un aumento en los robos, especialmente durante las festividades locales, lo que ha incrementado el temor y la desconfianza en la comunidad. La situación ha colocado a Periana en el centro del debate sobre la seguridad en localidades pequeñas, mientras la familia señalada busca su nuevo hogar, dejando tras de sí un ambiente de tensión.




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