Alfonso Urrutia, el espeleólogo salmantino de ‘nivel alto’ desaparecido en una cueva de Cantabria
En la búsqueda de los dos espeleólogos castellanoleoneses perdidos en una cueva en Cantabria, se ha confirmado la identidad de la última persona desaparecida, Alfonso Urrutia Heredia. Este joven salmantino, de más de 40 años, es pareja de Paloma Bombín, la otra expedicionaria con la que se ha perdido contacto en el interior de la gruta. La consejera de Presidencia de Cantabria, Isabel Urrutia, ha dado esta información desde el puesto de mando de la operación de búsqueda.
Alfonso Urrutia es una persona joven y con un nivel alto de espeleología, lo que indica que está familiarizado con esta actividad. Aunque no se le atribuye ninguna asociación a clubes, es posible que esté federado por su cuenta. Además, también es escalador. Actualmente, se está buscando tanto dentro como fuera de la cueva, ya que no se ha encontrado a nadie en el interior de la galería explorada. La falta de referencias en el interior de la cueva dificulta la orientación y es posible que los espeleólogos hayan tomado un camino equivocado.
La Junta ha informado que los espeleólogos se unieron a una actividad proporcionada por una empresa que les suministró el equipo necesario para realizar la travesía de manera autónoma. Esta expedición comenzó el sábado al mediodía. Sin embargo, tras 19 horas sin noticias de ellos, se contactó con el Servicio de Emergencias de Castilla y León. Los familiares de la espeleóloga han recibido apoyo psicológico por parte del centro de emergencias, aunque en ese momento han declinado la asistencia.
La búsqueda de los espeleólogos desaparecidos en Soba cuenta con un total de 59 efectivos, 21 de ellos correspondientes a la Unidad Militar de Emergencias (UME). Actualmente, hay 11 personas dentro de la cueva y también se está peinando la zona cercana a la entrada de la cavidad, por si hubieran salido en algún momento sin tener cobertura. Se desconoce si los desaparecidos tienen luz o comida, por lo que se ha solicitado la ayuda de expertos en rescates.
Según el presidente de la Fundación Espeleosocorro Cántabro, antes de adentrarse en la cueva, los espeleólogos, una pareja joven y en buena forma física, tuvieron una conversación con él. Aunque unos espeleólogos catalanes que iban delante de ellos ya han salido, se cree que Alfonso y Paloma podrían haberse enfrentado a la dificultad del recorrido y estar cansados, avanzando lentamente. Las cuerdas utilizadas en las entradas de la cueva son nuevas, por lo que el agotamiento podría ser una de las causas de su demora.





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