Extorsión en Sant Quintí de Mediona
En una situación insólita, una familia de etnia gitana ocupó una casa en la calle de Francesc Macià en Sant Quintí de Mediona, justo un día antes de que se firmara la venta de la propiedad. Solicitaron 3.000 euros para abandonarla de inmediato, dejando en evidencia un acto de extorsión planificado y no la primera vez que lo realizaban.
Los Mossos d’Esquadra intervinieron rápidamente cuando recibieron la alerta y se mantuvieron en el lugar, evitando que la operación de compraventa se viera afectada. Con la llegada de la ARRO, los ocupantes optaron por retirarse pacíficamente después de un despliegue policial que duró cerca de cuatro horas.
Este caso refleja una práctica creciente de ocupaciones exprés en momentos cruciales para obtener beneficios económicos. No se trata de una necesidad habitacional, sino de una estrategia para aprovechar los vacíos legales y la lentitud de los procesos judiciales.




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