La jueza solicita un informe médico para evaluar las heridas del niño agredido por su vecino en Estepona
Tras revisar el impactante video proporcionado por la familia, en el que se muestra tanto la agresión como la caída del niño después del puñetazo, la jueza ha decidido ordenar un examen forense para determinar la gravedad de las lesiones y establecer las acciones legales contra el agresor.
Los hechos tuvieron lugar el pasado 10 de noviembre en una urbanización en Estepona, donde tanto la víctima como el presunto agresor, de 38 años, residen. Según la versión de la madre del niño, Elena (nombre ficticio para proteger la identidad del menor), el hombre golpeó al niño en la cara porque se molestaba por el ruido de la pelota.
El incidente ocurrió alrededor de las seis de la tarde, mientras Íker jugaba con tres amigos en una zona común del complejo residencial. A pesar de que las normas de la urbanización permiten jugar hasta las nueve de la noche, el agresor les gritó que pararan con la pelota.
Según el testimonio de la denunciante y los amigos de Íker, el vecino se acercó al niño y le increpó diciendo: «¿Qué pasa, que tú eres el más chulo del barrio?». El niño pidió a su amigo que grabara con el móvil por si ocurría algo, mientras se cruzaba de brazos frente al agresor.
El amigo logró activar la cámara del teléfono y, aunque el agresor está parcialmente fuera del plano, se puede ver claramente cómo se aproxima de manera agresiva al menor, quien está de brazos cruzados, y le propina un puñetazo en el pómulo izquierdo.
El agresor le dijo al niño antes de golpearle: «¿Qué pasa, que tú eres el más chulo del barrio?»
Si bien la escena es escalofriante, el sonido es aún más impactante en el video. Se puede apreciar cómo la cabeza de la víctima retrocede por el golpe, así como el sonido de éste y el de la posterior caída inconsciente contra el murete en el que estaban apoyados los chicos.
Inconsciente
En el momento del incidente, Elena estaba comprando en un supermercado cercano, mientras que su madre, que se encontraba en el piso, escuchó los gritos y vio al niño en el suelo. La policía y una ambulancia llegaron rápidamente al lugar. Íker estuvo inconsciente durante unos minutos, pero luego recuperó la conciencia.
Debido a la inflamación en el pómulo, los médicos llevaron al niño al Hospital Costa del Sol para realizarle pruebas y descartar posibles lesiones internas. El informe médico indica la presencia de hematomas en el rostro y dolor al palpar o abrir la boca, calificando las lesiones como leves.
El agresor ha «desaparecido». En ese momento, la policía no lo encontró en su domicilio. Fuentes policiales han confirmado la existencia de un informe sobre el incidente, pero argumentan que debido a la levedad de las lesiones según el informe médico, no se ha procedido a su arresto.
Elena expresa su temor y frustración, afirmando: «Ahora tengo más miedo que nunca. Sinceramente, pensé que al menos sería arrestado y que esto tendría consecuencias para él», sin comprender la decisión de la policía a pesar de la existencia de un video que muestra claramente lo sucedido.
Mientras tanto, Íker permanece en casa y no asiste a la escuela por recomendación de su médico, quien aún está preocupado por la inflamación en su rostro. El domingo tuvo que regresar a urgencias debido a mareos y náuseas, y se le recetó un analgésico.
La agresión ha dejado una secuela difícil de borrar. Íker tiene mucho miedo y asegura que ve al agresor en todas partes. Sueña que lo persigue, lo alcanza y vuelve a golpearle. Incluso teme que el agresor pueda colarse por una ventana y entrar en su casa para encontrarlo.




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