En las últimas horas, el monolito que fue erigido en abril de 2010 en homenaje a los once vecinos de La Bañeza asesinados en Izagre durante la Guerra Civil, ha sido objeto de vandalismo una vez más, según ha informado el investigador José Cabañas. Este monumento, ubicado en el lugar donde tuvo lugar la masacre, ya había sido dañado en mayo de 2019. El monolito, que recuerda a los represaliados, fue construido después de que sus restos fueran recuperados de una fosa común en septiembre de 2008 por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) y entregados a sus descendientes en abril de 2010. Los restos restantes fueron depositados en el cementerio municipal de La Bañeza.