La madre acusa a su expareja de envenenar a sus hijas con intención de hacerle daño
Alina, la madre de las niñas de dos y cuatro años que fueron envenenadas por su expareja en un cortijo de Almería, ha declarado que está convencida de que su expareja actuó con la intención de provocarle dolor a ella, ya que sabía que si se suicidaba, ella viviría tranquila con sus hijas. Alina admitió haber cometido el error de intentar reconciliarse con él debido a su situación de vulnerabilidad y a la falta de apoyo social y familiar. La relación con su expareja se volvió cada vez más violenta y controladora, llegando a amenazarla de muerte en varias ocasiones. Después de denunciar los malos tratos y obtener una orden de alejamiento, Alina ingresó en una casa de acogida, pero decidió abandonarla debido a la falta de protección y apoyo. Posteriormente, acordó un régimen de visitas con el padre de las niñas, lo que llevó al trágico desenlace durante una de las visitas. A pesar de todo, Alina se siente agradecida por el apoyo económico y emocional de los vecinos del municipio donde vive y de su pareja actual.




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