La historia detrás de ‘La viuda negra’
En el caso del crimen de Patraix, el asesinato del ingeniero Antonio Navarro marcó un punto de inflexión para las familias de la víctima en 2017. Pero la transformación de María Jesús Moreno y Salvador Rodrigo en homicidas dividió sus vidas en dos.
Maje y Salva eran personas completamente normales antes de convertirse en criminales, alejados de cualquier atisbo de delincuencia y muy apreciados por todos los que los conocieron en su día a día laboral y personal.
Maje, nacida en Novelda, creció en una familia católica y estudió en un colegio de Las Carmelitas. Se destacaba por su simpatía, amabilidad y encanto, además de ser muy coqueta y una buena estudiante.
Su vida continuó en Valencia, donde estudió Bachillerato y luego Enfermería en Barcelona. Siempre fue deportista, cuidadosa físicamente y con escaso consumo de alcohol en sus momentos de ocio.
Por otro lado, Salva, nacido en 1970, fue el séptimo de ocho hermanos y también educado bajo la influencia religiosa del cristianismo. Trabajaba como auxiliar de enfermería en el Hospital La Salud de Valencia, destacándose por su simpatía, buen humor y disposición a ayudar a los demás.
Ambos, Maje y Salva, tuvieron una historia de infidelidades y complicaciones en sus relaciones sentimentales, que finalmente desencadenaron en el trágico crimen de Antonio Navarro en 2017.




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