Una banda desmantelada por facilitar ITV fraudulentas en Crevillent
Las autoridades han puesto fin a una banda criminal que se encargaba de proveer inspecciones técnicas fraudulentas a vehículos en una estación de ITV en Santomera, Murcia, con el propósito de venderlos posteriormente a empresas y concesionarios locales de Crevillent. Esta red ilegal logró modificar la documentación de alrededor de 5.000 automóviles pertenecientes a conductores de otras partes de España.
La figura principal de esta banda delictiva, identificada como un individuo de nacionalidad marroquí y residente en Crevillent, se encargaba de coordinar estas inspecciones fraudulentas en la estación de ITV y verificar los documentos, incluso llegando a contactar con propietarios cuyos vehículos presentaban deficiencias, a quienes cobraba para asegurarse de que su ITV fuera aprobada.
Este individuo mantenía una estrecha relación con los empleados de la estación de ITV, donde tenía una taquilla en la que guardaba un dispositivo OBD utilizado para eliminar los fallos electrónicos de los vehículos corruptos y así garantizar que superaran las inspecciones con éxito.
En la operación se han realizado un total de 13 arrestos, entre ellos trabajadores de la estación de ITV de Santomera y de concesionarios de Crevillent y Elche, de nacionalidades españolas, marroquíes y senegalesas. Además, se ha descubierto una colaboración estrecha entre el individuo marroquí y varias empresas de compraventa de vehículos de Crevillent, mayoritariamente dirigidas por compatriotas suyos.
La investigación ha revelado que unos 5.000 vehículos fueron sometidos a estas inspecciones fraudulentas durante el período de dos años en el que esta banda operó. Gran parte de estos automóviles provenían de diferentes ciudades de España como Granada, Albacete, Valencia o Almería, donde los conductores acudían para obtener una ITV favorable.
La operación policial comenzó cuando los agentes interceptaron a un conductor que había pasado una ITV fraudulentamente, lo llevaron a una estación en Elche donde se descubrió que el vehículo tenía numerosas deficiencias graves. Tras una minuciosa investigación, se realizaron registros en la estación de ITV de Santomera y en dos empresas de compraventa de vehículos de segunda mano en Crevillent, lo que condujo a los 13 arrestos realizados. Se decomisaron 9.000 euros en efectivo, documentos relacionados con los delitos y una máquina roqueladora de matrículas.
Los arrestados se enfrentan a cargos por pertenencia a organización criminal, delitos contra la Administración pública, falsedad documental y delitos contra la seguridad vial. Toda la evidencia recopilada ha sido entregada al Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Elche.




Publicar comentario