Operación Patafina: La Policía desmantela banda criminal en Granada tras dos robos en cajeros con explosivos
Un grupo especializado en el robo con fuerza en cajeros automáticos, utilizando la técnica llamada «Pizza Slide» o «pala del pizzero», ha sido desarticulado por agentes de la Policía Nacional. Esta banda es responsable de los robos en los cajeros de Motril y Puerto Lope-Moclín, según informa la Policía en un comunicado.
En los robos, los delincuentes utilizaban un artefacto explosivo casero que introducían en el dispensador de dinero del cajero, lo que les permitía abrirlo y acceder al dinero en su interior. Un total de siete personas han sido detenidas en las provincias de Córdoba, Málaga y Almería, como presuntos responsables de los delitos de robo con fuerza, pertenencia a grupo criminal, estragos, hurto de placas de matrícula, falsedad documental, atentado a agente de la autoridad y lesiones, y cuatro de ellas han ingresado en prisión provisional.
La investigación ha permitido esclarecer un total de nueve robos en cajeros automáticos, ocho de ellos en provincias como Granada (Motril y Puerto Lope-Moclín), Córdoba, Málaga, Almería y Badajoz. Durante los registros realizados, se han encontrado dos artefactos explosivos listos para ser utilizados, munición, material para los robos y dinero en efectivo, detalla la Policía en el comunicado.
La técnica de la «Pizza Slide»
Estos robos se caracterizaban por el uso de un artefacto explosivo casero llamado «petaca», que se introducía en el cajero automático mediante una vara metálica enroscada, conocida como «la pala del pizzero». El artefacto estaba conectado a una larga extensión de cableado especial, que permitía activarlo a distancia. Para crear los explosivos, la organización utilizaba pólvora pirotécnica común, que prensaban y adecuaban en forma de «pizza».
Las investigaciones de la Policía revelaron las técnicas utilizadas y el perfil de los delincuentes. Se identificó a un padre y a su hijo como miembros del grupo criminal, residentes en Córdoba, así como a otros dos miembros en la misma ciudad y en Almería. Además, la organización empleaba intermediarios necesitados, llamados «hombres de paja» o «bombas», para alquilar vehículos y cambiar las placas de matrícula. Tres personas se encargaban de estas tareas.
En la fase final de la investigación, se descubrió que el grupo planeaba nuevos robos y estaba intentando obtener armas de fuego, granadas y chalecos antibalas. La organización había encargado estos elementos a un integrante ubicado en Almería. Una vez se identificó a todos los miembros de la banda, se llevó a cabo un operativo que resultó en la detención de siete personas y el registro de siete domicilios, donde se encontraron los explosivos, munición, accesorios para los robos y dinero en efectivo.
La investigación ha permitido esclarecer nueve robos en cajeros automáticos en diferentes partes del país. Cuatro de los detenidos han ingresado en prisión provisional después de ser puestos a disposición de la autoridad judicial.



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