Escándalo en Santander: Local hostelero denunciado por utilizar cocina precintada y equipamiento irregular
En un operativo sorpresa, la Policía Local de Santander ha descubierto un establecimiento hostelero en la calle Floranes que desafiaba todas las normas de seguridad e higiene. El responsable del establecimiento se las ingeniaba para continuar con su actividad a pesar de tener la cocina precintada. ¿Su solución? Una vitrocerámica portátil y una freidora.
El miércoles por la tarde, tras ser identificado, el propietario del local fue denunciado por múltiples irregularidades que pondrían en riesgo tanto a los clientes como al entorno. Además de no contar con hojas de reclamaciones, los extintores del lugar estaban caducados. Pero eso no era todo, ya que también había instalado en la acera dos barriles, un posavasos y una papelera sin autorización.
La situación se volvió aún más tensa cuando el responsable se negó a acatar las instrucciones de los agentes y puso dificultades para que lo identificaran. Estos hechos agravaron aún más las denuncias en su contra.




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