Testigos declaran en el juicio por la muerte de Sergio Delgado
Turno para los testigos a petición de la defensa de José Luis Novoa, acusado de matar al joven vallisoletano Sergio Delgado tras propinarle un puñetazo en su cara hace casi dos años en Burgos, ciudad a la que había ido para festejar una despedida de soltero de un amigo. Sesión corta la de este miércoles en la que tan solo se han completado tres declaraciones, al rechazar el propio letrado defensor a tres de sus propuestas. La que sí ha declarado ha sido la madre del acusado de asesinato, Lourdes Ibáñez, quien ha relatado cómo su hijo le comunicó la noticia, además de concluir su intervención con un «José Luis es una buena persona».
Lourdes Ibáñez ha iniciado su discurso retrotrayéndose a ese fatídico 24 de febrero de 2024, unas horas después de que los médicos confirmaran el fallecimiento de Sergio Delgado en la propia zona de ocio de Las Llanas. Fue su hijo quien le llamó por la mañana, cuando ella estaba en una jornada de puertas abiertas en un colegio de la capital burgalesa para matricular a su otro hijo. «Quería hablar de forma urgente conmigo y le pedí cinco minutos», ha declarado Ibáñez, con giros de cabeza para mirar directamente a los miembros del jurado popular.
Pasó ese tiempo y el ahora acusado le volvió a llamar con la misma urgencia. «Así que le dije que viniera donde estábamos», ha continuado. «Me pidió que me metiera en el coche y que su hermano se quedara fuera», ha proseguido antes de reconocer que él era el autor del puñetazo mortal a Sergio Delgado. «Me dijo que había pegado un puñetazo y que se había enterado por la prensa que el chico había fallecido», ha relatado.
Según su declaración, Lourdes Ibáñez entró en ese momento en ‘shock’ y le preguntó por qué si «yo le había educado en valores». «Llorando me dijo que no sabía por qué le había dado. Que no se acordaba», ha testificado. Acto seguido, se montó en ese vehículo la actual pareja de la madre del acusado (el padre de José Luis Novoa había fallecido años atrás). Se fueron a su casa y allí recomendaron ir a la comisaría, si bien el acusado se fue a casa de su abuelo, donde residía desde hace un año después de que este enviudara. Eran las 16:00 horas del 24 de febrero, aunque media hora más tarde, según la madre, su hijo le volvió a llamar. «Me comentó que iba a quedar con Lucía (era su novia), pero que sus amigos ya habían empezado a ir a comisaría», ha aclarado Lourdes Ibáñez.
No fue hasta las 19:00 horas cuando José Luis Novoa decidió ir a dependencias de la Policía Nacional. Todo ello, al parecer, tras recibir la llamada de una amiga. Se lo transmitió a su madre, quien le esperó en la puerta para acceder al interior. Se presentaron a un agente y en ese momento se cruzó con el padre de Sergio Delgado, que se había acercado a por las pertenencias de su hijo. «Vi a un señor dándose un abrazo con una agente. Después supe que era el padre de Sergio, que en paz descanse», ha rememorado.
Acto seguido, dos agentes se llevaron a José Luis Novoa al interior y la «próxima vez que le vi ya estaba en prisión». A pesar de todo, Lourdes Ibáñez fue requerida para que fuera con dos policías hasta la casa de su padre. Todo ello para coger las prendas que la noche anterior el acusado llevaba. «No me dejaron llamar a mi padre y cuando llegamos no paraba de preguntar qué pasaba. La ropa estaba en el suelo y se la llevaron. Pedí que si la podía lavar porque olía a alcohol y un agente se rio y dijo que no pasaba nada», ha recordado para rematar su intervención con que su hijo es «deportista y trabajador» y que desvió 20.000 euros a la cuenta bancaria de su hijo para abonar parte de la responsabilidad civil a la familia de Sergio Delgado.
En la sesión de este martes también ha declarado la que era novia de José Luis Novoa el día de los hechos. «Nos estábamos conociendo», ha puntualizado sobre una relación de tres semanas Lucía Hoyuelos. «Me escribió por la mañana para quedar. Su tono era normal, pero sobre las 13:00 horas cambió. Me vino a buscar sobre las 18:00 horas y subí a su coche», ha rememorado.
Tras sentarse en el asiento del copiloto, le soltó, según su testifical, que «el chico se ha muerto». «Le pregunté si había sido él y me dijo que sí. Le pregunté por qué y me dijo que no recordaba, que no lo sabía y que se fue de la zona asustado», ha agregado a la par que ha insistido en que estaba llorando y que cuando estaba con ella recibió una llamada para ir hasta la comisaría de Burgos. «No estuvimos mucho tiempo. Estaba arrepentido y repetía que se había jodido la vida y que había matado a una persona», ha manifestado la que era su pareja y quien este miércoles, casi dos años después, le ha vuelto a ver. «Hoy es la primera vez que le veo», ha concluido.
El tercer testigo de la jornada de este miércoles, el primero en declarar, ha sido un camarero del bar Madame Kalalu, el bar del que salieron tanto el agresor como la víctima. Ha puntualizado que ese día José Luis Novoa iba borracho y que había tomado varias copas a lo largo de la noche. Asimismo, también ha reconocido que esa noche Sergio Delgado también estaba en el establecimiento hostelero.
El juicio continuará este jueves con la prueba pericial.




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