La Fiscalía continúa con la causa por robo al chalé de María del Monte
En un escrito fechado el 5 de noviembre, la Fiscalía ha elevado al Juzgado de Instrucción número 16 de Sevilla, que investiga el asalto y robo con violencia en el chalé de Gines (Sevilla) de María del Monte, impugnando los recursos de apelación interpuestos por dos de los encausados, entre ellos Antonio Tejado. La Fiscalía considera que existen «indicios racionales de criminalidad suficientes» para continuar con la causa.
Tejado, junto con otras diez personas, se encuentra investigado por presuntos delitos de robo con violencia e intimidación en casa habitada, detención ilegal, organización criminal y lesiones.
En el escrito, la Fiscalía argumenta que los recursos de apelación no aportan nuevas alegaciones que justifiquen la falta de indicios de los investigados, y resalta que el auto de procedimiento abreviado menciona claramente los hechos punibles y a los presuntos partícipes del asalto.
Sorprendentemente, los recurrentes insisten en desconocer los indicios que apuntan a su participación en los hechos, a pesar de que la Fuerza instructora ha presentado evidencias que los señalan como autores del robo. La defensa de Tejado plantea argumentos propios de un debate en el juicio oral, donde se evaluará la prueba presentada por las acusaciones.
Según el juez, los investigados accedieron al chalé de María del Monte encapuchados y con uso de fuerza, maniataron a los moradores, y se apoderaron de joyas y efectivo por valor de más de un millón de euros. En los registros domiciliarios se encontraron efectos relacionados con el robo, así como sustancias estupefacientes en el caso de uno de los implicados.
En su comparecencia, Tejado negó tener vínculos con los demás detenidos, salvo con el presunto líder del grupo criminal, con quien mantenía una relación estrictamente deportiva. Respecto a las llamadas telefónicas previas, el inculpado alegó no recordar el contenido de las conversaciones, justificando una de ellas como un intento de entregar un cachorro a su tía, la dueña del chalé.




Publicar comentario