La familia de un motorista fallecido en Almayate solicita la reapertura de la investigación con nuevas pruebas
La familia de Antonio Javier Gutiérrez ha vuelto a buscar la intervención de la Justicia, haciendo una solicitud que, aunque simple, es profundamente conmovedora: que se investigue. Paqui Ramos, madre del joven motorista que perdió la vida en Almayate, junto al abogado Antonio Luque, entregaron el pasado 19 de julio documentación adicional al juzgado de Vélez-Málaga con la esperanza de que se reabra la investigación del trágico accidente ocurrido el 20 de julio de 2025.
Este nuevo movimiento surge tras el sobreseimiento provisional decidido por la Audiencia Provincial el 5 de junio. La familia sostiene que aún quedan diligencias por realizar y que hay elementos que necesitan ser revisados antes de que el caso se cierre definitivamente. “Solo pedimos que se investigue. Que se realicen las pruebas que aún no se han llevado a cabo”, expresa Paqui Ramos, quien desde el inicio ha enfatizado que su intención no es señalar culpables. “No estamos aquí para acusar a nadie. Confiamos en que la Justicia determine lo sucedido”, añade.
Ramos explica que han tomado esta decisión al sentir que el caso fue archivado de forma prematura. “Quedaron cosas sin verificar. Queremos proceder de manera legal y adecuada”, resume. La familia enfrenta esta nueva fase “con serenidad”, aunque el dolor por la pérdida de Javier “sigue vivo”. “Es muy difícil. Era nuestro hijo y solo tenía 30 años”, comenta al reflexionar sobre estos meses difíciles. Su fortaleza radica en la convicción de que están haciendo lo correcto en su búsqueda de justicia.
Entre los documentos presentados se incluyen una solicitud formal de reapertura y cuatro informes técnicos elaborados por expertos a instancias de la familia. También se adjunta un acta notarial con testimonios de testigos presenciales que, según la defensa, no fueron escuchados previamente por el juzgado.
“Si hay algún culpable o no”
El abogado Antonio Luque aclara que el caso estaba archivado provisionalmente, lo cual puede ser revisado si surgen nuevos elementos. “La causa puede reabrirse siempre que haya pruebas y cualquier dictamen pericial que se pueda presentar”, afirma. La petición se fundamenta en la necesidad de completar las investigaciones que no se llevaron a cabo. Entre las diligencias solicitadas están la declaración de testigos, una reconstrucción técnica y otras comprobaciones científicas. “Lo que defendemos es que la investigación no agotó todas las posibilidades técnicas disponibles y que es necesario completarla”, añade el abogado. “No buscamos culpables, solo pedimos que se investigue”, enfatiza.
Luque subraya que la familia no está acusando a nadie y que corresponde al sistema judicial determinar lo que ocurrió tras evaluar todo el material. “Ellos no buscan culpables, sino que quieren que se realice una investigación”, explica el abogado.
La solicitud está actualmente a la espera de los trámites correspondientes. La defensa aguarda el informe del Ministerio Fiscal sobre la reapertura, con la esperanza de que se consideren los nuevos elementos antes de que se tome una decisión final. “Confiamos en que el fiscal, tras revisar las nuevas pruebas, decida reabrir el caso y al menos se realicen las pruebas necesarias”, indica Luque, aunque recuerda que los plazos son establecidos por el juzgado.
El camino judicial de este caso ya enfrentó un archivo. En marzo, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Vélez-Málaga confirmó el sobreseimiento al considerar que no había suficientes indicios de un delito de homicidio imprudente por parte del conductor del vehículo involucrado, quien estaba al volante de un BMW X1 y llevaba a su hijo de seis años en el auto.
Para tomar esta decisión, se basaron en el testimonio de un conductor que iba detrás del coche y en un informe toxicológico que indicaba que el joven presentaba 2,38 gramos de alcohol por litro de sangre. Sin embargo, la familia se mantiene firme en su creencia de que aún hay muchas piezas que encajar y que no se puede dar por cerrado un caso que ha dejado demasiadas interrogantes desde el principio.
“Desde el minuto cero”
Paqui Ramos había compartido anteriormente que lo que más les impactó fue sentir que todo se cerraba “desde el minuto cero” y que no se escuchó a todos los testigos presentes en el lugar del accidente. También denunció la circulación de un vídeo que mostraba a su hijo en la calzada, una imagen que sigue siendo una herida abierta en su proceso de duelo.
El accidente ocurrió en la madrugada del 20 de julio de 2025, cuando la motocicleta de Antonio Javier Gutiérrez colisionó con un BMW X1 en el kilómetro 268 de la antigua N-340, en la travesía de Almayate. El joven, un monitor deportivo y residente de Torre del Mar, falleció en el lugar, dejando un vacío que se siente cada día en su familia.
En el Faro de Torre del Mar, donde la familia mantiene un pequeño altar con velas y fotografías, la búsqueda de respuestas continúa siendo el centro de su vida diaria. Se reúnen con frecuencia para pedir justicia y, al mismo tiempo, algo más profundo: conocer la verdad sobre la última noche de Javier.
Por ahora, la decisión está en manos de la Audiencia Provincial y el juzgado. Pero en la voz de Paqui Ramos y en la determinación de su familia hay una convicción inquebrantable: mientras haya una prueba por examinar o un testigo por escuchar, la historia de Antonio Javier Gutiérrez no estará cerrada. Mientras esperan la resolución, Paqui y su familia siguen intentando reconstruir su existencia sin Javier. “Lo que nos mantiene en pie es saber que estamos haciendo lo correcto por él”, dice. La causa permanecerá abierta mientras haya algo más que investigar.




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