Importante operativo policial en Playa de Palma para combatir la delincuencia
La delincuencia en la Playa de Palma, una de las zonas más turísticas de toda Mallorca, está totalmente desatada y así lo demuestran los números. Desde el arranque de la Operación Verano, a mediados del mes de mayo, la Policía Nacional ha detenido a más de 90 personas, la mayoría de ellas carteristas y descuideros.
Según ha informado la Jefatura Superior de Baleares, las detenciones se han producido in fraganti y en horario nocturno. En concreto, los arrestados son carteristas y descuideros que actúan en la arena contra los turistas que acuden a la playa para bañarse, mantener relaciones o reunirse en grupo.
Las detenciones las han llevado a cabo unidades de paisano y uniforme del Grupo Operativo de Respuesta en horario nocturno y se enmarcan en la Operación Verano donde se vienen realizando operativos a todas horas del día y en diferentes zonas de la capital balear con cerca de 300 detenidos.
La tónica habitual es que las detenciones se hagan prácticamente todas las noches. Muchos de los delincuentes suelen actuar en grupo de un mínimo de dos, unos se adentran en la playa para perpetrar el robo, mientras que otros se quedan en las proximidades vigilando o para recibir los efectos robados.
En la mayoría de las intervenciones se recuperan los efectos robados y que son entregados a los legítimos propietarios, ha informado la Policía.
Por otro lado, la Policía Nacional ha informado de que el origen de los detenidos es muy variado, perteneciente a varias nacionalidades. Igualmente, los arrestos son en su mayoría por hurtos, así como por robos con violencia, robos con fuerza en interior de vehículos, estafa y, de forma residual, por lesiones, tráfico de drogas y agresiones sexuales y estafa.
Respecto a la zona centro, lo más habitual son los carteristas que seleccionan a sus víctimas y les sustraen las carteras del interior de los bolsillos de los pantalones, bolsos y mochilas, de forma discreta y cautelosa, sin que las víctimas se percaten de ellos.
También se producen hurtos en los establecimientos hoteleros a clientes que dejan sus pertenencias en las inmediaciones de la recepción o entrada al hotel, aprovechando un descuido para sustraer bolsos y mochilas.
Esta circunstancia también se produce cuando los turistas se encuentran en restaurantes y dejan los bolsos y bandoleras colgadas de las sillas, siendo sustraídas por parte de los malhechores de forma rápida y sigilosa.




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