Declaración de culpabilidad por el crimen de Alcalá de Guadaíra
El jurado popular del juicio de la Audiencia de Sevilla ha declarado culpable a Fernando Jesús L.G. por el asesinato y robo de otro hombre en Alcalá de Guadaíra en septiembre de 2022. Según el veredicto, el acusado decidió estrangular a la víctima aprovechando que esta se encontraba desvanecida después de haber sufrido una lesión craneal a causa de un golpe con una piedra en la cabeza. El jurado también ha determinado que el acusado no estaba bajo los efectos del alcohol o drogas en el momento del crimen y que decidió robar las pertenencias de la víctima después de cometer el homicidio.
El veredicto del jurado estipula que el acusado y la víctima se encontraban peleando en un descampado de Alcalá de Guadaíra el 24 de septiembre de 2022. Durante la pelea, el acusado golpeó a la víctima con una piedra en la cabeza, haciendo que esta cayera al suelo y se desvaneciera.
Aprovechando la situación de desvanecimiento de la víctima y su incapacidad de defenderse, el acusado decidió estrangularla utilizando telas y un palo para aumentar la presión. Según el jurado, el acusado tomó esta decisión por su propia voluntad y provocó la muerte de la víctima.
En su comparecencia durante el juicio, Fernando Jesús L.G. admitió haber agredido a la víctima con una piedra en la cabeza, pero afirmó no recordar nada sobre el estrangulamiento debido a su estado de borrachera producto del consumo de alcohol y drogas.
El jurado popular también ha declarado probado por unanimidad que el acusado decidió apoderarse de la riñonera de la víctima, que contenía su cartera y una cartilla bancaria, después de haberle quitado la vida. Sin embargo, no ha quedado probado que el asesinato haya sido cometido con la intención previa de perpetrar el robo.
El jurado popular ha considerado que el acusado no había consumido alcohol ni drogas antes de los hechos y, por lo tanto, su capacidad de comprensión no se encontraba disminuida.
Además, el jurado ha determinado por unanimidad que el acusado se entregó voluntariamente a la Policía Nacional de Alcalá de Guadaíra, admitiendo su culpabilidad y proporcionando información relevante para la investigación, aunque solo lo hizo una vez que supo que estaba siendo investigado.
Por último, la fiscal del caso ha reducido su petición de pena de cárcel para el acusado a 20 años por el delito de asesinato, considerando la atenuante de confesión. La acusación de robo con violencia ha sido reemplazada por un delito leve de hurto, con una multa de 900 euros.




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