El juicio por el asesinato de Maria Carme en Girona está cerca de su conclusión
El juicio que busca esclarecer el papel de Cònsol Jacome, Jordi Radresa, Nicolau Morell y Eugenio Pérez en la muerte de la podóloga Maria Carme Font Senen ha llegado a su fase final. Durante los últimos días, tanto acusados como testigos y expertos han presentado sus versiones, a la espera de que el jurado popular determine quién fue el responsable del robo que acabó con la vida de Maria Carme.
El crimen ocurrió el 25 de septiembre de 2020 en Girona. La víctima, una mujer conocida en la ciudad, fue estrangulada por ladrones que intentaban robarle el dinero en efectivo que guardaba en su casa. El descubrimiento de su cuerpo conmocionó a la comunidad, especialmente a Jordi Radresa, esposo de una colega de Maria Carme.
Según la versión de la Fiscalía y la acusación particular, Jordi Radresa y su esposa idearon el plan para robar la casa de Maria Carme. Contrataron a dos personas para llevar a cabo el asalto, pero las cosas se complicaron y la mujer perdió la vida. Durante el juicio, los acusados han explicado su participación en los hechos. Jordi Radresa confesó haber planeado el robo al conocer que la víctima tenía propiedades y una consulta médica. Él contactó a dos hombres para que realizaran el asalto, quienes aceptaron pensando que no tendrían que atacar a la mujer.
Según los forenses, Maria Carme murió estrangulada tras recibir varios golpes en el rostro, las costillas y la cabeza. Uno de los acusados admitió estar presente en el lugar de los hechos, pero negó haber sido quien la mató. El otro acusado se desvinculó totalmente y negó ser captado por las cámaras de seguridad, presentando una estrategia de defensa para generar dudas sobre su implicación en el crimen.
Cònsol niega relación con los hechos pero acepta errores
Cònsol Jacome, amiga de la víctima, niega cualquier participación en el crimen y afirma que fue su esposo quien lo orquestó sin su conocimiento. Sin embargo, admite haber enviado un mensaje influida por su marido y no haber denunciado lo ocurrido cuando Jordi Radresa confesó. En su declaración, Cònsol asegura que se enteró de la muerte de Maria Carme al día siguiente y que la reacción de su esposo la sorprendió.
Las conversaciones captadas en el vehículo de la pareja han llevado a la Fiscalía a creer que Cònsol estaba relacionada con el crimen. Ella afirma que dichas conversaciones solo se referían al mensaje enviado por WhatsApp para concertar una cita falsa y niega conocer las intenciones de su esposo.
El caso ha quedado visto para sentencia y se espera que el jurado emita su veredicto en los próximos días. En caso de condena, los supuestos autores materiales se enfrentan a 31 años de prisión cada uno, mientras que la pareja podría recibir una condena de diez años por robo y detención ilegal, ya que no estaban presentes en el lugar del crimen.
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