Grupo de amigos multados por la Guardia Urbana de Barcelona tras asistir a un concierto
Un grupo de diez amigos, la mitad de ellos procedentes de las comarcas de Lleida, fueron multados por la Guardia Urbana de Barcelona después de disfrutar de un concierto en la sala Paral·lel 62. Los jóvenes denunciaron haber recibido un trato «despectivo y condescendiente» por parte de los agentes, quienes les impusieron sanciones de 300 euros a cada uno. Los hechos tuvieron lugar a finales de febrero, alrededor de las 23:30 horas, cuando el grupo se despedía en la calle tras el evento.
A pesar de explicar que solo se estaban despidiendo y que la calle estaba concurrida, los agentes insistieron en la ilegalidad de reunirse en grupo. Dos patrullas se sumaron al operativo, reteniendo a los jóvenes durante dos horas. Los policías se burlaron de su acento de Lleida y les dijeron «esto os pasa por votar lo que habéis votado». Los afectados aseguran que no estaban alterando el orden público en ningún momento.
Una de las integrantes del grupo recibió una notificación de denuncia por celebrar «una fiesta en un piso», a pesar de que la intervención policial fue en la vía pública. Los jóvenes presentaron una queja al Síndic de Greuges y la Guardia Urbana de Barcelona abrió una investigación interna. Sin embargo, la dirección de la policía decidió archivar el caso, acusando al grupo de amigos de perjudicar el descanso vecinal.




Publicar comentario