Los programas de intercambio escolar suelen ser una experiencia enriquecedora para los estudiantes, donde descubren nuevas culturas, hacen amigos en otros países de Europa y ganan autonomía. Sin embargo, para un grupo de jóvenes catalanes que iniciaron su programa de intercambio en el Harens Lyceym, en los Países Bajos, la experiencia comenzó de manera traumática al ser amenazados dos veces con un arma de fuego y ser humillados mientras los autores grababan todo.

El primer ataque tuvo lugar cerca de la estación de trenes de Haren, donde un grupo de alumnos fue increpado por un individuo que creía haber sido insultado por los menores. Este hombre obligó a las víctimas a arrodillarse mientras las amenazaba y grababa todo con su teléfono móvil, llegando incluso a mostrar un arma de fuego cuya autenticidad aún se desconoce. Más tarde, en un supermercado en el centro de Haren, los estudiantes fueron atacados de forma similar por un grupo de personas que los obligaron a arrodillarse y pedir disculpas mientras les mostraban el arma.

Según el director del instituto, Hans Warris, se llamó a la policía y se denunciaron los hechos en ambos casos. Se ha informado a las familias y profesores de los alumnos catalanes, asegurando que los agresores no tienen relación con el Harens Lyceum y que los estudiantes se encuentran bien a pesar del susto. La identidad del instituto catalán al que pertenecen los alumnos y las medidas tomadas desde el centro educativo en Cataluña aún no han sido reveladas.