Un joven es asaltado y obligado a sacar todo el dinero de su cuenta por un hombre armado con una navaja.
No había tenido un buen día, pero ni por asomo se imaginaba cuánto estaba a punto de torcerse. Mario (su nombre es ficticio porque prefiere preservar el anonimato), de 24 años, iba caminando por la zona de Puerta Oscura, en las inmediaciones del Centro de Málaga, cuando fue víctima de un atraco a punta de navaja. El asaltante le obligó presuntamente a sacar del cajero todo el dinero que tenía en su cuenta. «Lo viví como si fuera una película de terror; solo pensaba que me iba a dejar desangrado y que alguien me encontraría», asegura.
Sucedió el pasado 12 de noviembre sobre las 22.00 horas, según calcula, porque afirma que perdió completamente la noción del tiempo. Según relata Mario, su asaltante le abordó «fingiendo lo que parecía un ligoteo» en un momento en que no había nadie alrededor y aprovechando que la zona estaba poco iluminada.

«Se me acercó de la nada y me pasó el brazo por el hombro, diciéndome que qué hacía ahí un chico tan guapo y tan solo», rememora. A Mario rápidamente le saltaron las alarmas, aunque no sospechó que fuese a sufrir un robo. «Pensé que me pediría mi número o mi perfil de Instagram, que sería un pesado y que me lo tendría que quitar de encima; algo me decía desde el principio que no me fiase de él», explica.
Para cuando se quiso dar cuenta, el hombre ya le había quitado el bolso que él llevaba colgado del hombro. Y ahí es cuando, según asegura el perjudicado, le sacó la navaja y comenzaron las amenazas. El individuo se puso a revolver la bolsa en la que Mario llevaba el móvil y la cartera con 25 euros, entre otras pertenencias. «Al principio intentó chantajearme, me dijo que si le enseñaba el dinero que tenía en el banco me devolvería el móvil y las cosas», sostiene el joven.
El sospechoso pasó el brazo por el hombro a la víctima para cogerle el bolso, tras lo que le amenazó con una navaja para que le mostrase el dinero que tenía en el banco, según el perjudicado
Las palabras y el tono, al ver que el chico no accedía, empezaron a tornarse cada vez más violentas, de acuerdo con el testimonio del joven. «Me dijo que si no lo hacía me iba a cortar el dedo para entrar a mi móvil; que me iba a rajar la cara y a partirme las piernas; a mí solo se me pasaba por la cabeza que me iba a atacar, que me iba a dejar ahí desangrado y que alguien me encontraría», asegura.
El detenido es sospechoso de cometer cinco robos con violencia y arma blanca en la zona del Centro de Málaga
Mario entró en pánico. No sabía hasta dónde sería capaz de llegar su atracador, por lo que acabó yendo a un cajero, del que sacó 230 euros de su cuenta. «Era todo lo que tenía; afortunadamente tampoco era mucho, aunque me dejó a cero», sostiene. El ladrón, finalmente, se marchó con su teléfono, valorado en unos 400 euros, y con 255 euros, los 25 que el chico llevaba encima más el dinero que extrajo del banco.
A los pocos minutos de que ocurriera, cuando el joven todavía estaba en ‘shock’, se encontró con una patrulla de la Policía Local, a la que relató lo que le acababa de suceder. «Al contárselo no se sorprendieron nada, ya sabían de quién hablaba porque, por lo visto, ya había cometido más robos», indica.
Detenido el día después
No pasó ni 24 horas cuando Mario recibió una llamada de la policía. Al día siguiente de su atraco, agentes municipales establecieron un dispositivo de búsqueda por el entorno de Puerta Oscura al sospechar que el supuesto autor del asalto volvería a actuar, ya que también se le atribuyen otros cuatro robos con violencia y arma blanca ocurridos en días anteriores en el centro de la ciudad.
Por la tarde, cuando los funcionarios vigilaban la zona, vieron a un hombre que coincidía plenamente por la descripción aportada por las víctimas. Entre otros datos, los perjudicados refirieron que el ladrón vestía un chándal de marca muy llamativo. Era el mismo que vestía cuando fue descubierto por los efectivos.
Según pudo saber este periódico, observaron que el sospechoso se movía de manera errática, sin que pareciese que tuviera un rumbo fijo, y que se estaba dedicando a vigilar los movimientos de los transeúntes que paseaban por los jardines, especialmente de los turistas.
La policía atribuye al detenido un total de cinco robos con arma blanca y violencia, todos ellos perpetrados en las inmediaciones del Centro de Málaga y con víctimas varones
Los agentes se acercaron al hombre y se identificaron como policías, tras lo que le pidieron su documentación, que no portaba encima. Al parecer, en un momento dado, el individuo les comentó de manera espontánea que el móvil que tenía se lo había comprado tres días antes a una tercera persona. Como comprobaron los funcionarios, era el teléfono de Mario.
Al inspeccionar entre sus pertenencias, le hallaron en posesión de una linterna -algo que adjudican a su posible intención de actuar por la noche, como ocurrió el día anterior- y un llavero con dos puntas de destornillador que tenía apariencia de objeto punzante.
Según las fuentes, todas las víctimas del sospechoso -cinco en total- fueron varones a los que presuntamente habría robado con violencia a punta de navaja en las inmediaciones del centro. Además de en Puerta Oscura, habría actuado también en la subida de La Coracha, en la Avenida Cervantes y en el túnel de la Alcazaba. No obstante, Mario fue el único al que supuestamente obligó a extraer dinero del cajero para dárselo.
Ante la sospecha de que se tratase del ladrón que ya había generado cierta alarma por la zona, la Policía Local procedió a su arresto como supuesto autor de los asaltos con arma blanca. Mario pudo recuperar su teléfono móvil, aunque ni rastro del dinero sustraído.




Publicar comentario