Un joven de 18 años narra la aterradora experiencia de un ataque con machete en Valencia
«El machete me habría dado en el cuello si hubiese estado bien sentado»; expresó con voz temblorosa pero firme, reflejando la angustia de aquellos momentos críticos. La situación podría haber tenido un desenlace aún más trágico. Aterrorizado, pero agradecido por estar vivo, el joven de 18 años se esfuerza por mantenerse en pie, aferrándose con determinación a la estructura metálica de un andador.
Cada movimiento resulta un desafío, y cada paso evoca la memoria de una noche aterradora en la que su cotidianidad se vio interrumpida por un violento asalto en un parque de Valencia. Un grupo de delincuentes juveniles, en su mayoría menores, irrumpió en su vida, dejando una marca imborrable en su existencia.




Publicar comentario