Escándalo en el mundo del automovilismo amateur
En un inesperado giro de los acontecimientos, la Guardia Civil ha imputado a un piloto de rallye durante las verificaciones previas a una conocida prueba deportiva en Mallorca. El conductor fue sorprendido circulando con su vehículo de competición pese a tener el permiso de conducir sin vigencia por pérdida total de puntos, lo que podría acarrearle graves consecuencias penales.
Los hechos tuvieron lugar el pasado 12 de marzo de 2026 durante el dispositivo especial de seguridad de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil con motivo de la Pujada al Coll de Femenia. Este evento automovilístico anual se celebra en las carreteras del Port de Pollença y atrae a numerosos pilotos y aficionados al motor.
Durante las verificaciones habituales previas a la prueba, los agentes supervisaban tanto la documentación de los participantes como las condiciones de seguridad vial necesarias para el desarrollo del evento. Estas comprobaciones son fundamentales en competiciones que se llevan a cabo en vías abiertas al tráfico, donde el cumplimiento de la normativa de tráfico es imprescindible.
Fue en ese momento cuando los agentes descubrieron que uno de los participantes circulaba con su coche de rallye por una carretera pública durante las verificaciones. Al revisar su documentación y consultar su situación administrativa como conductor, se percataron de que el piloto tenía el permiso de conducción sin vigencia por haber perdido todos los puntos del carné.
La sorpresa fue generalizada. Aunque inscrito en la competición, la normativa es clara: cualquier conductor que circule por una vía pública debe poseer un permiso de conducir válido y vigente, sin importar si se encuentra en un contexto deportivo o en una competición automovilística.
Ante esta situación, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil procedieron a imputar al conductor como presunto autor de un delito contra la seguridad vial, según el artículo 384 del Código Penal, que penaliza a quienes conducen sin permiso o tras perder la vigencia del carné por pérdida total de puntos.
Según explican fuentes de la Guardia Civil, esta infracción no se limita a una sanción administrativa, sino que constituye un delito penal al poner en riesgo la seguridad de los usuarios de la vía. El proceso fue llevado a cabo en el lugar de los hechos y será remitido a la autoridad judicial competente para determinar las responsabilidades penales del piloto imputado.
Desde la Guardia Civil recalcan que los controles sobre la vigencia de los permisos de conducción se extienden a pruebas deportivas celebradas en vías públicas. Aunque haya un componente deportivo, las normas de tráfico deben cumplirse plenamente, especialmente durante las verificaciones, los desplazamientos entre tramos o cualquier circulación fuera de los tramos cerrados al tráfico.
Los agentes han intensificado las labores de vigilancia y control de seguridad vial en eventos deportivos para evitar situaciones peligrosas tanto para los participantes como para el público asistente.
Conducir con el permiso retirado es un delito que puede acarrear penas de prisión de tres a seis meses, multas de doce a veinticuatro meses o trabajos en beneficio de la comunidad de entre 31 y 90 días, según el Código Penal español. El incidente ha generado revuelo en el entorno del automovilismo regional, donde se cuestiona cómo un piloto pudo participar en una prueba automovilística oficial sin un permiso de conducir válido.
Mientras tanto, las autoridades insisten en que la seguridad vial debe primar en cualquier situación, incluso en el ámbito deportivo. Desde la Guardia Civil recuerdan que las carreteras son espacios compartidos y es obligatorio cumplir la normativa de tráfico para todos los conductores, incluidos aquellos que compiten al volante en eventos de motor.




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