La valiosa intervención de la Guardia Civil en el descubrimiento de explosivos en Esporles
La Guardia Civil ha llevado a cabo una operación de alta importancia al desactivar múltiples granadas y proyectiles que fueron encontrados en un punto verde de Esporles. Todo comenzó cuando un empleado del lugar halló una caja que contenía artefactos explosivos y alertó a las autoridades.
Rápidamente, una patrulla de la Guardia Civil acudió al lugar y, al verificar el contenido de la caja, activó a los especialistas en desactivación de explosivos denominados GEDEX.
Estos expertos descubrieron que en la caja se encontraban tres granadas de mano Oto M35, una granada de mano polaca, dos granadas de mortero Brixia, una granada de mortero Valero y dos proyectiles anticarro de 35, seis de los cuales todavía contenían carga explosiva. Después de asegurarse de que no había peligro en su traslado, los explosivos fueron llevados a un lugar seguro para su posterior desactivación.
La Guardia Civil inició una investigación para determinar la procedencia de estos artefactos y logró identificar a la persona que los había dejado en el lugar, quien desconocía su contenido.
Al parecer, esta persona había sido contratada por el propietario de unas cocheras situadas en Campanet, una zona rústica. Estas cocheras habían sido heredadas de su abuelo y, al ser vendidas, se decidió vaciarlas y deshacerse de todos los objetos que habían sido almacenados por más de 50 años por el anciano fallecido.
Desde la Guardia Civil se hace hincapié en la importancia de no manipular ni mover ningún tipo de proyectil o artefacto explosivo que se encuentre, sino que se debe contactar de inmediato al teléfono 062. Aunque parezcan inservibles, estos objetos pueden contener material explosivo y representar un grave riesgo.




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