Escándalo en la Guardia Civil por implicación de exjefe antidroga en tráfico de drogas
El atestado de la Guardia Civil contiene un buen número de indicios contra el que era el exjefe del Equipo contra la Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) del propio instituto armado en la provincia de Segovia, al que llegaron a colocar micrófonos en los coches oficiales. El mencionado atestado, del que han publicado parte de su contenido los periódicos del grupo Prensa Ibérica, revela conversaciones y reuniones del subteniente con los otros arrestados en esta operación contra el tráfico de drogas que parecen demostrar una actividad delictiva.
Entre otras pruebas, Asuntos Internos de la Guardia Civil tiene imágenes del subteniente entrando y saliendo de la casa del hombre que se encargaba de traer la droga desde Madrid y que fue detenido con dos kilos de cocaína. En el atestado también figura en un camino junto a la A-601 entregando una supuesta «muestra de sustancia estupefaciente» a uno de los arrestados, que se la guarda en la zona de los genitales.
El exjefe antidroga también fue grabado –según la información publicada por Prensa Ibérica– instruyendo supuestamente al empresario de Carbonero detenido –dedicado a la venta de jamones– acerca de cómo tenía que hablar con él en clave para adquirir droga: «Me dices: oye, vente a por el jamón… A por un (ininteligible) Vente a por un jamón que te tengo preparado».
La investigación recoge además que el subteniente dio de alta presuntamente las empresas y coches del resto de arrestados como posibles objetivos investigados en una operación antidroga que él estaba dirigiendo. De esa manera, si otras unidades de la Guardia Civil iniciaban investigaciones contra ellos él inmediatamente lo sabía.
Ha dirigido numerosas operaciones y sabe que para que un juzgado autorice escuchas las fuerzas y cuerpos de seguridad tienen que presentar indicios de que las personas que van a ser investigadas están llevando a cabo una actividad delictiva. Por eso seguramente llamó la atención a uno de los integrantes del grupo cuando este se compró un Porsche Panamera, valorado en unos 100.000 euros. «¿No puedes ir en un 600? ¿En un coche normal, en…? Esto, te tienes que comprar un Panamera». «A mí me gustan los coches, hostias, otros se lo gastan en una casa. Yo en un coche», respondió uno de los detenidos.
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