Encuentran el cuerpo de Andrea Bejarano en un apartado paraje de Burgos
En un bosque semioculto bajo un árbol cercano a la ermita de Santa Casilda, en Salinillas de Bureba, la Policía Nacional de Burgos descubrió el cuerpo sin vida de Andrea Bejarano. Su marido confesó haberla trasladado hasta ese lugar para deshacerse del cadáver después de acabar con su vida.
El paraje, ubicado en la comarca de La Bureba, a unos 50 kilómetros de la capital de Burgos, es apartado y boscoso, ideal para que el presunto autor del crimen machista esperara que no fuera descubierto. El cuerpo fue encontrado bajo un árbol, en un terraplén junto a un camino que conecta con la carretera hacia Santa Casilda, cerca del arroyo de Las Tres Fuentes. Aunque de fácil acceso, el lugar tiene poco movimiento, lo que facilitó el ocultamiento del cadáver, que había sido tapado con ramas y hojarasca.
La confesión del marido permitió a los investigadores localizar el lugar exacto donde intentó ocultar el delito y recuperar el cuerpo de Andrea, quien había estado desaparecida desde el domingo pasado. El martes por la noche, el esposo, militar de profesión, admitió ante los agentes que era responsable de la muerte de su esposa.


El esposo también reveló dónde había ocultado el cuerpo, y durante la madrugada del miércoles, la Policía confirmó el crimen. La jueza de guardia y la forense se trasladaron al lugar para realizar el levantamiento del cadáver. El hombre ha estado detenido desde entonces.
Actualmente, la Policía Científica está trabajando para recopilar más indicios y pruebas que ayuden a concluir la investigación. La zona está acordonada y se pueden ver tierra removida y conos que señalan restos relevantes para los investigadores. La autopsia determinará la causa de la muerte de Andrea, mientras que el presunto homicida permanece detenido a la espera de comparecer ante el juez, investigado por un delito de homicidio.




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